Hay creencias tan instaladas en la cultura del automovilista que pasan de generación en generación sin que nadie las cuestione. Una de ellas tiene que ver con el aire acondicionado y con algo que muchos hacen cada verano sin pensarlo demasiado.

Juanjo Jiménez lleva décadas trabajando como mecánico y ha visto de todo. Pero hay un error en particular que lo sigue sorprendiendo, porque es de los que cuestan dinero y encima se repiten año tras año.

Lo que dice en su cuenta de TikTok puede parecer contraintuitivo al principio. Sin embargo, tiene una lógica técnica muy clara, y una vez que se entiende, cambia por completo la manera de ver el mantenimiento del vehículo.

El mito de la recarga anual y lo que realmente esconde

"El sistema de aire acondicionado es un circuito cerrado", explica Jiménez en uno de sus videos. "El gas refrigerante no se consume, no se gasta. Si tu coche necesita recarga, es porque hay una fuga, y esa fuga hay que repararla, no taparla echando más gas".

En su cuenta de TikTok, Jiménez asegura que el gas refrigerante no se consume.

Para el mecánico, esta confusión tiene un origen comprensible pero costoso: "La gente lo asocia a la gasolina, como si el aire acondicionado 'gastara' refrigerante al usarlo. Y no, no funciona así".

Jiménez señala que muchos talleres ofrecen la recarga como un servicio de mantenimiento rutinario, lo que refuerza el error. "Si un taller te dice que recargues el aire cada dos años sin haber detectado dónde está la pérdida, algo no está bien. Estás tapando un problema, resolviéndolo".

Según él, la pérdida de gas puede deberse a juntas desgastadas, una manguera deteriorada o una fuga en el compresor, y todas esas situaciones requieren diagnóstico, no simplemente más refrigerante.

Además del aspecto económico, Jiménez advierte sobre el impacto ambiental: "Los gases refrigerantes son potentes contaminantes. Dejar escapar gas al ambiente y luego añadir más no es solo un problema de tu bolsillo, es un problema medioambiental serio".

Un estudio publicado por la Agencia Europea de Medio Ambiente advierte que los gases fluorados utilizados en sistemas de climatización vehicular tienen un potencial de calentamiento global miles de veces superior al dióxido de carbono.

Atención a los ruidos o a olores extraños.

Sobre el mantenimiento general del sistema, el mecánico es igualmente directo: "Lo que sí hay que hacer con regularidad es cambiar el filtro de habitáculo, revisar el compresor antes del verano y asegurarse de que el sistema arranca bien. Eso sí es mantenimiento. La recarga, no".

Jiménez también recomienda encender el aire acondicionado al menos una vez por semana durante el invierno: "Si lo dejas meses sin usar, los sellos se resecan y ahí sí puede empezar a haber pérdidas. Usarlo regularmente es la mejor forma de conservarlo".

Respecto a las señales que deben alertar al conductor, el mecánico enumera: "Si el aire ya no enfría como antes, si hay olores extraños, si escuchas ruidos cuando arranca el compresor, lleva el coche. No esperes a que deje de funcionar del todo".