El director del FBI, Kash Patel, anunció este martes la captura en Venezuela del último de los diez fugitivos más buscados por la agencia, con lo que aseguró haber detenido a todos los integrantes de esa lista. Medios locales apuntan a un reconocido criminal venezolano conocido como el "primer fugitivo cibernético".

"Este fin de semana capturamos en Venezuela a un delincuente que estaba en nuestra lista de los más buscados y llevaba años prófugo", dijo Patel durante una presentación ante el Comité Judicial del Senado.

Si bien el director del FBI no reveló la identidad del detenido, se trataría de Aníbal Alexander Canelón Aguirre, según trascendió en medios locales. El venezolano -que ya se encuentra en viaje a los Estados Unidos- fue incorporado a la lista en marzo pasado.

El FBI acusa a Canelón Aguirre de liderar una conspiración internacional para robar millones de dólares mediante ataques a cajeros automáticos en una metodología conocida como ATM jackpotting, que consiste en usar malware para forzar la retirada de efectivo de los cajeros. "Creemos que Canelón Aguirre es el creador de este malware que ha atacado a cientos de entidades financieras de todo nuestro país", afirmó Eugene Kowel, el agente especial del FBI que investigaba su caso.

FBI El director del FBI, Kash Patel, en la presentación ante el Comité Judicial del Senado. Foto: AP.

"Cuando el malware se instala en los cajeros automáticos, estos pueden entregar grandes cantidades de efectivo que no están vinculadas a ninguna cuenta individual. Canelón Aguirre modifica constantemente su malware para burlar las medidas de protección que las entidades financieras instalan en los cajeros automáticos y está ampliando la gama de máquinas que podrían ser objetivos potenciales", agregó Kowel.

Por los detalles de su metodología criminal era considerado por el FBI como su primer "fugitivo cibernético".

Canelón Aguirre -conocido como 'El ingeniero' o 'Prometheus'- está acusado de conspiración para cometer fraude bancario, robo bancario y daños intencionados a sistemas informáticos, blanqueo de capitales y suministro de apoyo material a terroristas. La agencia ofrecía una recompensa de hasta US$1.000.000 por información sobre el fugitivo.

El FBI sostiene que el dinero obtenido terminaba en una red de lavado vinculada al Tren de Aragua, el grupo venezolano vinculado al narcotráfico que EE.UU. designó como organización terrorista en febrero de 2025.