En un invernadero de la Patagonia, tres profesionales vinculados al agro decidieron montar una producción propia y probar un sistema distinto al de la horticultura tradicional de la zona.

El proyecto comenzó en 2024 en el Parque Industrial de Viedma. María Virginia Erezuma, Lautaro Bertorello y María Constanza Tasca combinaron experiencias en agronomía, riego y gestión agropecuaria para crear Folia Hidrocultivos.

Primero tuvieron que construir la estructura, conseguir los componentes y poner en marcha las primeras mesadas. Parte de los materiales necesarios llegaron desde Quilmes hasta la capital rionegrina.

Su emprendimiento nació de una inquietud compartida. Sus tres impulsores querían tener una producción propia y ofrecer algo distinto de lo que veían en el mercado regional, por este motivo se volcaron hacía el cultivo hidropónico, una técnica que permite producir plantas sin necesidad de tierra, utilizando una solución acuosa con minerales y nutrientes esenciales disueltos.

La puesta en marcha exigió empezar casi desde cero. Ellos mismos participaron del armado del invernadero y del sistema hidropónico que después utilizarían para producir.

Las primeras tres mesadas tardaron entre dos y tres meses en quedar operativas. Más adelante, cuando reunieron nuevos recursos, sumaron otras hasta llegar a las ocho actuales.

Querían hacer algo diferente y terminaron cultivando 3.000 plantas por mes en un invernadero de la Patagonia.

Con esa estructura, el emprendimiento produce alrededor de 3.000 plantas por mes. El volumen cambia según el cultivo, la estación del año, la velocidad de crecimiento y la demanda.

En algunas mesadas pueden ubicarse hasta 936 plantas. Las destinadas a lechuga tienen una capacidad menor porque cada ejemplar necesita más espacio para desarrollarse.

Cómo funciona la producción hidropónica que montaron en Viedma

El proceso comienza en bandejas de espuma fenólica, donde colocan las semillas. Los plantines permanecen allí cerca de diez días, aunque el tiempo varía según la especie y la época del año.

Cuando alcanzan unos cuatro centímetros, pasan a las mesadas hidropónicas. Allí las raíces reciben una solución preparada con micronutrientes y macronutrientes.

El equipo controla todos los días parámetros como el pH y la conductividad eléctrica. Esos datos permiten ajustar la cantidad de nutrientes disponible para cada cultivo.

Cómo funciona la producción hidropónica que montaron en Viedma.

La instalación utiliza dos tanques de aproximadamente 1.250 litros cada uno. Desde allí, la solución recorre las cañerías, atraviesa las mesadas y vuelve nuevamente a los depósitos.

El agua recircula y no se descarta después de cada riego. Ese circuito cerrado es uno de los puntos centrales del invernadero hidropónico en la Patagonia y permite producir de manera intensiva en una superficie reducida.

Qué cultivan y por qué venden las plantas con la raíz

Actualmente, producen rúcula, lechugas y distintas hojas de estación. También incorporaron mizuna, una variedad de col asiática, y realizaron pruebas con albahaca, kale y menta.

La menta abrió una oportunidad durante el invierno. Mientras puede perderse en una producción doméstica al aire libre por las bajas temperaturas, dentro del ambiente protegido pueden mantenerla y responder a la demanda de bares y coctelería.

Adempas, debido este tipo de cultivo las plantas se comercializan enteras, con la raíz incluida. Según el equipo, una rúcula puede mantenerse fresca alrededor de siete días a temperatura ambiente cuando conserva la raíz. Para verdulerías y restaurantes, ese tiempo adicional permite reducir pérdidas y extender el período de comercialización.