Reino Unido, Gran Bretaña e Inglaterra suelen utilizarse como si fueran sinónimos, pero no significan lo mismo. La diferencia volvió a cobrar actualidad por los reclamos políticos de Escocia, Gales e Irlanda del Norte y una reunión realizada este lunes en Cardiff.
Los líderes de los tres gobiernos autónomos plantearon cambios en la relación con Westminster y defendieron la posibilidad de que cada territorio decida su futuro constitucional. El encuentro terminó con un memorando conjunto, aunque las posiciones y los procesos políticos son diferentes en cada caso.
La discusión vuelve a poner el foco sobre una estructura política construida durante siglos: qué territorios forman el Reino Unido y cuánto poder conserva cada uno frente al gobierno central.
Qué países forman el Reino Unido
El nombre oficial es Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Está compuesto por Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte.
Inglaterra, Escocia y Gales forman Gran Bretaña, mientras que Irlanda del Norte ocupa el nordeste de la isla de Irlanda. Por eso, Gran Bretaña no incluye a Irlanda del Norte y no equivale exactamente al Reino Unido. Inglaterra tampoco es sinónimo de Reino Unido: es uno de sus cuatro componentes.
También quedan fuera las dependencias de la Corona, como Jersey, Guernsey y la Isla de Man, y los territorios británicos de ultramar, que tienen un estatus diferente.
Cómo nació el Reino Unido
La estructura actual surgió de un largo proceso. Inglaterra y Escocia fueron reinos separados hasta que las Actas de Unión de 1707 crearon el Reino de Gran Bretaña. La unión entró en vigor el 1° de mayo de ese año.
En 1801, Irlanda se incorporó a la unión y nació el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda. El Parlamento irlandés dejó de funcionar y sus representantes pasaron al Parlamento de Westminster.
La composición volvió a cambiar en 1922, cuando 26 de los 32 condados de Irlanda formaron el Estado Libre Irlandés. Irlanda del Norte permaneció en el Reino Unido y, desde 1927, el Estado utiliza su denominación actual.
Qué autonomía tienen Escocia, Gales e Irlanda del Norte
Escocia, Gales e Irlanda del Norte cuentan con instituciones propias y competencias transferidas desde Londres mediante el sistema de devolución de poderes. Escocia tiene Parlamento; Gales, el Senedd; e Irlanda del Norte, una Asamblea. Inglaterra no posee un Parlamento nacional separado equivalente.
Las competencias y la situación política tampoco son iguales en los tres territorios.
Escocia ya votó sobre su independencia en 2014: el 55,25% eligió permanecer en el Reino Unido y el 44,65% votó por separarse.
En Irlanda del Norte, el Acuerdo de Belfast o de Viernes Santo establece el principio de consentimiento para determinar su estatus constitucional y contempla la posibilidad de una reunificación con Irlanda si así lo decide una mayoría.
Gales también tiene un movimiento independentista, aunque su escenario político es distinto. En la reunión de Cardiff, sus dirigentes plantearon mayores competencias, mientras los representantes escoceses y norirlandeses mantienen sus propios objetivos constitucionales.
La reunión de este lunes no significa que una división del Reino Unido sea inminente. Sí vuelve a instalar una discusión histórica sobre el grado de autonomía de sus integrantes y los mecanismos para decidir una eventual modificación de su relación con Londres.
Todavia no hay comentarios aprobados.