Cortar el césped formando líneas perfectas puede parecer una obsesión por el orden. Sin embargo, detrás de la satisfacción de observar el jardín recién terminado podría existir algo mucho más sencillo: empezar una tarea, comprobar cómo avanza y contemplar inmediatamente el resultado.
La psicología estudió el efecto que tienen estos pequeños logros visibles sobre la motivación. Aunque no existen investigaciones que demuestren específicamente por qué algunas personas trazan franjas impecables sobre el pasto, sí hay evidencia sobre la importancia de percibir que una tarea avanza y finalmente queda terminada.
El estudio que analizó casi 12.000 días de trabajo
Teresa Amabile, profesora de Harvard Business School, y el psicólogo Steven Kramer realizaron una extensa investigación para determinar qué acontecimientos cotidianos influían sobre las emociones y la motivación de los trabajadores. El equipo recopiló cerca de 12.000 registros diarios de 238 empleados, pertenecientes a 26 equipos de siete empresas.
Los participantes describían acontecimientos de sus jornadas y cómo se habían sentido. Los investigadores analizaron después qué diferenciaba los días considerados buenos de aquellos experimentados de manera negativa.
Las rayas también son un mensaje a la calle, y eso no es lo mismo que presumir.
El particular efecto de comprobar que avanzamos
El resultado dio origen a lo que Amabile y Kramer denominaron “principio del progreso”. Avanzar en un trabajo considerado significativo fue el acontecimiento que apareció con mayor frecuencia asociado con una experiencia interna positiva.
En el 76% de los mejores días registrados por los trabajadores había existido algún tipo de progreso. En cambio, los retrocesos aparecían con mucha mayor frecuencia entre las jornadas consideradas peores.
Y no era indispensable conseguir un enorme objetivo. Los pequeños avances también podían producir efectos importantes sobre cómo las personas experimentaban su trabajo.
Por qué cortar el césped puede resultar diferente
Muchas tareas de la vida adulta tienen resultados difíciles de observar. Un proyecto laboral puede extenderse durante meses, una reunión puede no producir ninguna conclusión inmediata y contestar correos electrónicos simplemente genera nuevos mensajes. Cortar el césped presenta una característica diferente: el progreso queda a la vista mientras se realiza la tarea.
Cada pasada de la máquina modifica una parte de la superficie. Al terminar, existe una diferencia concreta entre el estado inicial y el resultado final.
El estudio de Amabile y Kramer no investigó jardines ni tareas domésticas, por lo que no permite atribuir directamente a este mecanismo la satisfacción de cortar el pasto. Pero ayuda a explicar por qué poder reconocer un avance puede resultar psicológicamente gratificante.
Qué encontraron los estudios sobre jardinería
Existe además otra línea de investigación relacionada directamente con el trabajo en espacios verdes.
Una revisión paraguas y metaanálisis publicada en 2024 en Systematic Reviews reunió 40 revisiones sobre jardinería y terapia hortícola. Los investigadores encontraron, en conjunto, resultados favorables en diferentes indicadores de bienestar, calidad de vida y salud. El análisis de los trabajos con datos comparables también mostró un efecto positivo sobre el bienestar.
Sin embargo, los autores señalaron que existían diferencias importantes entre los estudios analizados.
Jardinería no significa solamente cortar el pasto
Esta distinción es importante. Los estudios reunidos incluyeron diferentes actividades e intervenciones hortícolas. Por eso, no demuestran específicamente que cortar el césped mejore el bienestar ni permiten establecer cuánto influye la actividad física, el contacto con espacios verdes, la interacción social o completar una tarea.
Video
Por qué la psicología es tan importante en la vida cotidiana
Otra revisión sistemática de 24 estudios sobre intervenciones grupales de jardinería encontró resultados prometedores para el bienestar y los síntomas depresivos, aunque también advirtió limitaciones en la calidad de parte de la evidencia.
¿Importa que las líneas queden perfectas?
La ciencia tampoco encontró que hacer franjas perfectamente paralelas produzca un beneficio psicológico mayor que cortar el césped de cualquier otra manera. La explicación de que esas líneas proporcionan satisfacción porque permanecen visibles exactamente durante una semana tampoco fue demostrada experimentalmente.
Lo que sí tiene respaldo es un fenómeno más amplio: comprobar que estamos progresando puede modificar positivamente cómo experimentamos una tarea.
Quizás por eso actividades aparentemente rutinarias pueden resultar especialmente satisfactorias. Frente a obligaciones que nunca parecen terminar, cortar el césped ofrece algo cada vez menos frecuente: un comienzo reconocible, un final concreto y un resultado que, apenas se guarda la máquina, ya está completamente a la vista.
Todavia no hay comentarios aprobados.