Presente en casi todas las alacenas, el laurel es un aliado de la cocina hogareña. Las hojas de este arbusto perenne, conocido desde la antigua Grecia o incluso antes, dan un “toque especial” a salsas, guisos y caldos. En los últimos años, gracias a las redes sociales, se ha viralizado su uso, pero con otros propósitos.

Lejos quedaron las épocas en las cuales las coronas de laurel estaban asociadas con el dios Apolo y eran entregadas como símbolo de victoria y reconocimiento. De allí proviene la expresión “coronarse de laureles”.

En la Antigua Roma, los emperadores siguieron utilizando al laurel como un símbolo de triunfo y así estas hojas quedaron asociadas a la gloria y el poder. Pero, en pleno siglo XXI, como dijimos, su ámbito tradicional se reduce, prácticamente a la cocina.

Hervir hojas de laurel: por qué se recomienda y cuáles son los beneficios

A diferencia de otros remedios caseros, esta fórmula ha sido estudiada científicamente. Un estudio publicado en Journal of Medicinal Food analizó la infusión preparada con hojas secas de laurel y determinó la presencia de flavonoides, catequinas, taninos y otros compuestos fenólicos.

Concluyeron que el agua y el calor actúan como mecanismos de extracción de componentes con propiedades antioxidantes. Esto proporciona una explicación científica para el uso tradicional de preparar té de laurel, aunque este no debe tomarse como reemplazo de alguna medicina, porque faltan estudios para comprobar su real eficacia.

Puestas a hervir, las hojas de laurel perfuman los ambientes.

Así, entre los principales beneficios de hervir las hojas de laurel se encuentran:

  • Perfuma y “purifica” el aire. Al hervir, el laurel libera un aroma herbal que funciona como desodorante natural.

  • Su vapor es beneficioso para congestiones leves. Es recomendable acercarse, con cuidado, a este vapor para sentir un alivio momentáneo en la respiración. No es un tratamiento médico ni reemplaza una consulta si hay síntomas fuertes, pero puede resultar reconfortante.

  • Contribuye a la relajación. Su fragancia tiene un efecto calmante en algunas personas. Basta con dejar que el olor se instale en el ambiente para notar sus efectos.

  • Ayuda a repeler insectos. El olor a laurel resulta desagradable para mosquitos y otros insectos pequeños. No es un repelente de alto impacto, pero funciona como complemento de la ventilación y la colocación de mosquiteros.

  • “Limpieza energética”. Quienes practican el Feng Shui, aconsejan hervir laurel como un ritual simple para ordenar el espacio y sentir una “renovación” del ambiente.

Cómo preparar la mezcla

Ingredientes

  • Cinco o seis hojas de laurel
  • Un litro de agua

Preparación

  1. Colocar el agua y las hojas de laurel en una olla.
  2. Poner sobre el fuego y llevar a hervor durante unos minutos.
  3. Retirar del fuego y dejar la olla destapada para que vapor se extienda por el ambiente.

Si el objetivo es perfumar los ambientes, es posible mover la olla (con mucha precaución) hacia el lugar o simplemente dejarla en la cocina y permitir que el aroma se distribuya.

Las hojas de laurel pueden utilizarse frescas o secas. Foto: Archivo.

Si el objetivo, en cambio, es aprovechar el vapor, no hay que acercarse demasiado ni respirar directamente sobre la olla para evitar quemaduras. En caso de humedad o malos olores persistentes, la mezcla puede ayudar a que el ambiente sea más tolerable, pero conviene atacar la causa de fondo.