A los 100 años, Barbara Haig todavía sale a las calles del área metropolitana de Atlanta al volante de su Mustang blanco. El auto es una de las expresiones más visibles de una mujer que nunca dejó que la edad limitara qué podía hacer.

Haig cumplió 100 años el 28 de agosto. A lo largo de su vida desarrolló una especial afición por los autos convertibles y, sobre todo, por los viajes. Hace seis décadas se unió a un compañero de escuela y juntos recorrieron los 50 estados de Estados Unidos y los cinco continentes.

Según informó 11 Alive, también visitaron más de 75 países. Entre los lugares que más la impresionaron, Haig destacó los fiordos de Noruega como el paisaje más hermoso que conoció. Rusia y China, en cambio, quedaron entre los destinos que consideró más singulares. Incluso viajó a la Antártida junto a un grupo de jóvenes.

Barbara Haig todavía sale a las calles conduciendo su Mustang blanco. Foto: captura YouTube @11Alive.

Por qué volvió a comprar un convertible

Después de algunos años sin tener un auto de este tipo, Haig volvió a sentir ganas de conducir uno. Durante el verano, veía a otras personas recorrer la capital de Georgia en convertibles y decidió que quería volver a tener uno.

“En el verano, veía a otras personas conduciendo en convertibles en la capital. Y dije, tengo que tener otro convertible”, contó, según informó 11 Alive.

Barbara mantiene algunas precauciones por su salud. Foto: captura YouTube @11Alive.

Su Mustang blanco se convirtió así en una presencia habitual de sus recorridos. Sin embargo, la conductora de 100 años mantiene algunas precauciones. No maneja de noche y cuenta con personas que revisan con frecuencia cómo se encuentra para asegurarse de que esté bien cuando sale a las calles.

“No me da miedo conducir, pero he intentado ser cuidadosa”, explicó.

El amor por la aventura, los autos y el esquí acuático

El automóvil no es la única actividad que Haig mantuvo durante buena parte de su vida. Su espíritu aventurero también la llevó a practicar esquí acuático y continuó con esa actividad hasta los 94 años.

La persona que finalmente consiguió que dejara los esquís fue su cardiólogo. Haig contó la decisión con una respuesta breve y directa cuando le preguntaron quién la había convencido. “Mi cardiólogo. Esa fue mi decisión”, dijo.

La mujer recorrió los 50 estados de Estados Unidos y los cinco continentes. Foto: captura YouTube @11Alive.

Años antes, además, había atravesado una operación para reemplazar una válvula del corazón. La intervención tampoco modificó su deseo de conservar una vida activa.

El consejo de esta centenaria para vivir muchos años

Para Haig, la longevidad no tiene una fórmula complicada. Su principal consejo está relacionado con la forma de afrontar las situaciones que no puede controlar.

Haig reveló el secreto para vivir muchos años. Foto: captura YouTube @11Alive.

“No me preocupo por las cosas. Y, así que, cuando las cosas suceden, no puedo cambiarlas”, afirmó.

Su actividad tampoco se limita a sus viajes y al Mustang. Haig continúa como profesora de escuela dominical en la Segunda Iglesia Bautista de Ponce de León, donde enseña desde hace 50 años y a la que asiste desde hace 66.

Además, dedica tres días por semana al voluntariado con cuidadores. A los 100 años, su rutina todavía combina trabajo, servicio, viajes y una pasión que la mantiene al volante de su Mustang blanco por Atlanta.