Harrison Ford no solo construyó una extensa trayectoria en Hollywood. El actor de 84 años también mantiene un fuerte vínculo con las iniciativas de protección al medio ambiente, así que no sorprendió que la estrella tomara una decisión crucial para la preservación de un ecosistema en los límites de una de sus propiedades en Wyoming, Estados Unidos.
En 1983, Ford adquirió junto a Melissa Mathison, quien fue su segunda esposa, un rancho de 324 hectáreas en Jackson Hole. "La primera vez que vi Jackson Hole, dije: 'Este es el lugar que siempre he tenido en mente'", le dijo el actor hace unos 20 años a su biógrafo Garry Jenkins. La propiedad se encuentra rodeada de montañas, bosques y cursos de agua, un entorno que ofrece condiciones favorables para distintas especies nativas.
Con el paso de los años, el protagonista de Indiana Jones decidió proteger una parte importante del terreno. En total, 157 hectáreas quedaron bajo una protección permanente que impide su desarrollo inmobiliario.
La medida alcanza casi la mitad de la superficie del rancho y establece una restricción que seguirá vigente incluso si la propiedad cambia de dueño. De esta manera, esa parte del terreno no podrá destinarse a nuevas construcciones y conservará su función como hábitat natural.
En 1983 Ford adquirió un rancho junto a Melissa Mathison. Foto: Freepik.
Las especies que viven en el terreno
La decisión de Ford permite preservar un espacio donde habitan distintas especies de la fauna de Wyoming. En el rancho hay manadas de alces y águilas calvas que anidan en la zona. También se encuentran garzas azules y grullas canadienses.
El agua ocupa otro lugar importante dentro del ecosistema. Un arroyo atraviesa el terreno y sirve como hábitat para truchas nativas. Ford también intervino en distintos sectores del curso de agua con el objetivo de favorecer una apariencia natural con el paso del tiempo.
Harrison Ford compró un rancho de 324 hectáreas para conservar especies silvestres. Foto: Freepik.
En una entrevista con Los Angeles Times, el actor explicó que modificó varios sectores del canal y colocó árboles en sus márgenes. Con estas acciones, buscó integrar el curso de agua al entorno y mantener una apariencia acorde con el paisaje.
De esta manera, el rancho de Wyoming se convirtió en algo más que una residencia para el actor. La protección de 157 hectáreas garantiza que una parte significativa de la propiedad permanezca sin urbanización y conserve las condiciones necesarias para distintas especies silvestres de la región.
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