En pleno verano, el aire acondicionado se convierte en uno de los elementos más utilizados del vehículo y también en uno de los que puede acumular problemas si no recibe un mantenimiento adecuado. Un sencillo cambio en la rutina al finalizar cada viaje puede ayudar a reducir la humedad dentro del sistema y prevenir la aparición de malos olores.

La recomendación consiste en apagar el aire acondicionado unos segundos o un par de minutos antes de detener el motor, y mantener encendido el ventilador durante ese último tramo. La mayoría de los conductores realiza justamente lo contrario: llega al destino, apaga el coche y deja que todo el sistema de climatización se detenga al mismo tiempo.

El mecánico Juan José Ebenezer difundió este procedimiento a través de su cuenta de TikTok, donde comparte contenidos relacionados con el mantenimiento de los vehículos. Su propuesta es sencilla: antes de llegar al destino, se debe desactivar el botón de A/C y mantener funcionando el ventilador para que continúe circulando aire por los conductos.

Por qué conviene apagar antes el aire acondicionado

La explicación se encuentra en el funcionamiento del evaporador, una pieza que alcanza temperaturas muy bajas durante el uso del aire acondicionado. Como consecuencia de ese enfriamiento, parte de la humedad presente en el aire se condensa sobre sus superficies.

Si el motor se apaga inmediatamente después de utilizar el aire acondicionado, esa humedad puede permanecer dentro del sistema durante un período prolongado. El interior oscuro y húmedo de los conductos puede favorecer la proliferación de hongos, moho y bacterias.

Un pequeño cambio en la rutina puede ayudar a reducir la humedad acumulada en el sistema de climatización. Foto: Shutterstock

El problema suele hacerse evidente cuando, después de varias semanas o meses, el vehículo comienza a desprender un olor desagradable cada vez que se enciende el aire acondicionado. Puede recordar al olor a humedad, a un trapo mojado o incluso a un ambiente cerrado.

La situación no solo resulta incómoda para quienes viajan en el vehículo. La acumulación de suciedad y microorganismos también puede hacer necesario realizar una limpieza profunda del sistema de climatización. Si además existe un problema en alguno de sus componentes, el mantenimiento puede requerir una intervención más compleja.

El mantenimiento del sistema de climatización también requiere controlar periódicamente el filtro de habitáculo.

El procedimiento de Ebenezer está avalado por el Car Care Council, una organización estadounidense dedicada al mantenimiento y cuidado de los vehículos, que también aconseja dejar funcionar la ventilación durante unos segundos antes de apagar el motor.

Una vez estacionado el vehículo, se puede apagar la ventilación y posteriormente el motor. La maniobra apenas requiere unos segundos adicionales y puede incorporarse fácilmente a la rutina diaria en los meses de mayor temperatura.

El mantenimiento también debería incluir controles periódicos del filtro de habitáculo, ya que este componente retiene polvo, partículas y humedad. Un filtro saturado puede afectar la calidad del aire y reducir la eficiencia del sistema.

Otro consejo mencionado por especialistas consiste en utilizar en algunas ocasiones la calefacción por unos minutos, incluso durante el verano. De esa forma, el aire caliente puede colaborar con la eliminación de parte de la humedad que permanece en los conductos después de períodos prolongados de utilización del climatizador.