Un estudio liderado por UT Health San Antonio puso bajo la lupa una forma de demencia que suele confundirse con problemas psiquiátricos, estrés o cambios de personalidad: la demencia frontotemporal, también conocida como FTD.

Según el reporte difundido por EurekAlert, la investigación sostiene que esta enfermedad en personas hispanas es más frecuente o más visible de lo que se asumía y que históricamente estuvo subrepresentada en los estudios.

Qué es la demencia frontotemporal

La FTD afecta áreas del cerebro vinculadas con conducta, personalidad, lenguaje y movimiento. A diferencia del Alzheimer, no siempre comienza con olvidos. Puede aparecer como irritabilidad, apatía, pérdida de empatía, cambios de conducta, dificultad para hablar o problemas motores.

Texas Public Radio explicó que la FTD es la principal causa de demencia en personas menores de 65 años y que, por parecerse al inicio a un trastorno psiquiátrico, muchos pacientes pueden pasar años recibiendo tratamiento equivocado.

En pacientes hispanos, el problema se agrava por una brecha de investigación. Según TPR, menos del 5% de los participantes en la mayor base de datos estadounidense sobre la enfermedad son hispanos. Esa ausencia puede confundirse con ausencia de enfermedad.

El estudio advierte que la falta de representación hispana en investigaciones previas pudo alimentar diagnósticos tardíos. Foto: Pexels.

Qué halló el estudio

La investigación se tituló “Frontotemporal dementia in Hispanic populations: Regional and national comparisons” y fue publicada el 23 de julio de 2026 en Alzheimer’s & Dementia: Diagnosis, Assessment & Disease Monitoring. La autora senior es A. Campbell Sullivan, del Instituto Glenn Biggs.

El estudio incluyó una cohorte local, con 17 participantes hispanos y 22 blancos no hispanos, y luego incorporó datos nacionales para comparar con una muestra más amplia.

TPR informó que, entre los pacientes estudiados, pasaron en promedio cuatro años entre los primeros síntomas y la evaluación, con demoras de hasta 10 años. Los investigadores observaron obstáculos repetidos: llegada tardía a atención especializada, atribución errónea a cuadros psiquiátricos y falta de reconocimiento de deterioro neurodegenerativo.

Sullivan resumió el problema al señalar que la idea de que la FTD no ocurría en poblaciones hispanas se volvió una barrera para reconocerla.

Así, el estudio no prueba por sí solo la prevalencia total de FTD entre hispanos, porque la muestra fue pequeña. Pero sí deja una advertencia fuerte para San Antonio y el sur de Texas: si nadie busca la enfermedad en una comunidad, muchos diagnósticos pueden llegar tarde.