La interna en la Sociedad Rural fue seguida con atención no solo porque reflejó tensión en una entidad tan tradicional nacida en 1866 entre su presidente Nicolás Pino y su vice, Marcos Pereda. También, porque no los separaba una grieta en torno a cuestiones centrales. Se trató de una pelea de poder en la que hay millones en juego. Al explotar el predio de Palermo en sociedad con Irsa, de Eduardo Elsztain, la Rural mueve millones al punto que paga honorarios en torno a los US$ 15.000 mensuales a su presidente y al vice.

Pese a que se trata de una entidad con 4.000 socios, su peso es gravitante en el PBI del campo, un sector que es el 25% del PBI. Votaron 2.229 socios de manera electrónica durante un largo proceso que se inició en la exposición de Palermo el último julio. Y el resultado fue muy contundente a favor de Pino, que obtuvo 1.441 votos frente a los 592 que sacó Pereda.

Si bien hay coincidencias en torno a la agenda del campo y a la relación con el Gobierno, existieron matices entre Pino y Pereda. Uno es el origen social que no es menor en la Rural.

Marcos Pereda saluda a Nicolás Pino

Pino no tiene tierras y está vinculado al negocio vacuno desde campos alquilados. Desde que asumió se dio una estrategia de proximidad con el poder. Tejió con Milei un vínculo especial. Al punto que su vocero Carlos Curci fue designado por el Presidente como Interventor de Radio y Televisión Argentina.

Y se animó a hechos disruptivos en la entidad. Mucho antes de que se hablara de Malvinas, rindió un homenaje a los ex combatientes en las pistas de Palermo en 2024. Entre ellos, su hermano.

Pereda tiene lazos muy estrechos con la Rural desde que su padre Celedonio fuera presidente de la entidad. Educado en el St George's College de Quilmes y con estudios en Estados Unidos, pasó parte de su infancia en el Palacio Pereda, actual residencia del embajador de Brasil. Por el lado de su madre, Matilde Born, parte del grupo agroindustrial más poderoso durante varias décadas en el país, maneja campos forestales y ganaderos. Es el principal exportador forestal a la industria celulosa que se hizo grande en Uruguay.

Pino y Pereda llegaron juntos a la centenaria entidad y llevan tres períodos de mandato. En 2021 se cambiaron los estatutos que marcan que no puede haber re-elección indefinida de los presidentes de la Sociedad Rural y contarían con tres mandatos de dos años. Marcos Pereda entendió en ese momento que le había llegado la hora para ser presidente, era el candidato natural.

Desde ese momento arrancó una guerra interna. Pereda según contó fue marginado de las decisiones. La gente de Pino interpretó entonces que había otro período adicional, por que así lo prevé la Inspección General de Justicia que entiende que no es válido el vencimiento para quienes estén en el cargo y además porque asumieron en medio de la pandemia. A juzgar por el resultado de la votación, los socios apoyaron la versión de Pino.

En el medio hubo un hecho con acusaciones cruzadas como nunca antes en la Rural. Esta vez los registros genealógicos que son el corazón de la entidad. Allí se inscriben las razas y es el motor a través de su historia el mejoramiento genético de bovinos, ovinos, equinos, porcinos que caracterizan a la Argentina. El intento de modernizar y de contratar un nuevo sistema de inscripción, que se puso en marcha falló.El propio Pino pidió disculpas públicas en su discurso en la inauguración de la Rural. El resultado de la votación también parece avalarlo.

El ahora victorioso Pino hizo su campaña electoral en base la “obtención de resultados”, pese a reclamos crecientes que tras la desaparecida la brecha cambiaria, ahora se centran en la alta presión impositiva, retenciones y rutas detonadas.