El Bioparque Temaikèn inauguró Plaza Osununú, un nuevo espacio de grandes dimensiones que se destaca por su diseño y propuesta, única en el país. El sector cuenta con un mangrullo central de más de 300 m² y propone a niños de todas las edades explorar, trepar, deslizarse y recorrer distintos circuitos inspirados en la Reserva Natural Osununú, en Misiones, que la Fundación Temaikèn protege desde hace más de 20 años.

La reserva que inspiró la creación de la plaza está ubicada en San Ignacio, Misiones y es uno de los paisajes que inspiraron a Horacio Quiroga a la hora de escribir los Cuentos de la Selva. Mediante el juego y la exploración, la nueva plaza recrea algunos de los paisajes y elementos característicos de este territorio como el acantilado de Osununú, el caracol de Apipé y un bosque de palos, para acercar a las familias a la biodiversidad, los paisajes y las historias de la selva paranaense.

El mangrullo central es una de las principales atracciones de la plaza. Con una estructura central de más de 300 m2 fue construido para generar una experiencia envolvente en los visitantes, con múltiples niveles, recorridos y posibilidades de juego e interacción. Su diseño combina formas escultóricas y orgánicas con materiales que buscan dialogar con el entorno natural del Bioparque.

Cada visitante puede elegir cómo visitar la nueva plaza, ya que fue diseñada como un gran ecosistema de juego con recorridos no lineales que ofrecen múltiples posibilidades para explorar el espacio. Superar desafíos, trepar, deslizarse y esconderse son algunas de las formas en que se puede explorar esta experiencia que se propone estimular la imaginación, el juego libre, el movimiento y expandir la creatividad.

La propuesta también permite conocer especies de la fauna misionera y personajes de los Cuentos de la Selva de Horacio Quiroga.

El recorrido de la plaza incorpora contenidos educativos para que sus visitantes puedan aprender sobre la fauna misionera y conocer los personajes de los Cuentos de la Selva del autor uruguayo. La intención es que el aprendizaje se integre de manera natural a través de la experiencia de juego.

El paisaje que recrea la nueva atracción del Bioparque es la Reserva Natural Osununú, un área protegida de 168 hectáreas donde la Fundación Temaikén realiza trabajos de conservación desde el año 2005. La reserva es un punto de encuentro entre la selva paranaense y el pastizal. A través del programa “Selva y Pastizal”, la organización desarrolla acciones de conservación, investigación y protección de la biodiversidad regional.

El nuevo espacio acerca una parte del territorio misionera al Bioparque ubicado en el partido bonaerense de Escobar que cuenta con un circuito de experiencias que incluye Planeta Vida, una propuesta inmersiva y sensorial que ya fue visitada por más de 400.000 personas. Durante todo el mes de septiembre las entradas para conocer la plaza contarán con un 50% de descuento.