El gobernador republicano de Nebraska, Jim Pillen, se convirtió en uno de los aliados de la política migratoria de Donald Trump. Pero una investigación de The New York Times y Flatwater Free Press reveló que su empresa familiar, uno de los mayores productores de cerdos de Estados Unidos, empleó durante años a trabajadores indocumentados.

Pillen Family Farms cuenta con alrededor de 100 granjas porcinas solamente en Nebraska y emplea a unas 1.200 personas entre cuatro estados y Canadá. De acuerdo con documentos judiciales y entrevistas realizadas por ambos medios, al menos 20 establecimientos de la compañía emplearon a inmigrantes indocumentados.

La empresa niega haberlos contratado deliberadamente. Laura Strimple, portavoz del gobernador, aseguró que Pillen "nunca contrató conscientemente a un inmigrante ilegal" y sostuvo que la compañía fue más allá de los requisitos legales para verificar el estatus migratorio de sus empleados.

Trabajadores con documentos falsos en las granjas

La investigación reconstruyó una práctica que se habría extendido durante años en algunas propiedades. Seis exempleados reconocieron que trabajaron para la compañía sin tener estatus legal en Estados Unidos.

Además, documentos judiciales muestran que al menos 12 empleados de las granjas fueron acusados entre 2015 y 2024 de utilizar identificaciones falsas o robadas para conseguir empleo. Nueve fueron condenados y tres no se presentaron ante la Justicia. Pillen Family Farms no fue acusada de ningún delito en esos casos.

David Armendariz contó que permaneció en Estados Unidos después del vencimiento de su visa de turista en 2008 y posteriormente trabajó en dos establecimientos de Pillen hasta 2023. Según relató, cuando ingresó a la empresa un encargado aceptó una licencia de conducir falsa que había comprado.

"Todos saben que ese no es tu nombre, pero no te preguntan cuál es tu nombre", afirmó.

Un exempleado de recursos humanos también demandó a Pillen Family Farms en 2021 y sostuvo que la empresa contrataba conscientemente a indocumentados. La compañía negó esas acusaciones y ambas partes acordaron retirar el litigio en 2022.

Poco después del inicio del segundo mandato, el gobernador ordenó a la Patrulla Estatal de Nebraska colaborar con ICE.

La empresa reforzó posteriormente sus mecanismos de verificación. El mismo día en que Pillen lanzó su primera campaña para gobernador, se incorporó a E-Verify, el sistema federal utilizado para comprobar la elegibilidad laboral.

Sarah Pillen, hija del gobernador y codirectora ejecutiva de la compañía, sostuvo que la empresa cumple las leyes laborales. "Nunca hemos contratado conscientemente a un inmigrante ilegal", aseguró.

El giro de Pillen y su apoyo a Trump

El caso adquiere relevancia política por la posición que Pillen adoptó desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.

Poco después del inicio del segundo mandato, el gobernador ordenó a la Patrulla Estatal de Nebraska colaborar con ICE en tareas de control migratorio. También permitió que una antigua prisión estatal en McCook fuera utilizada como centro de detención para cientos de personas arrestadas por la agencia federal.

Pillen llegó a afirmar que los "inmigrantes ilegales criminales que han invadido nuestro país deben ser expulsados" y prometió hacer todo lo que estuviera a su alcance para apoyar a Trump.

Según el análisis de datos de ICE citado por The New York Times, más de 3.000 personas fueron arrestadas por la agencia en Nebraska desde el comienzo del segundo mandato de Trump, más del doble del ritmo registrado durante la administración de Joe Biden.

La relación política entre ambos dirigentes también se estrechó. Pillen visitó la Casa Blanca 11 veces desde 2025 y Mar-a-Lago en dos oportunidades. Trump, que había respaldado a otro candidato en las primarias republicanas de 2022, ahora apoya al gobernador en su campaña por la reelección.

La agricultura y su dependencia de los inmigrantes

Las granjas porcinas de Nebraska enfrentan dificultades para conseguir trabajadores y que durante décadas recurrieron a mano de obra inmigrante. Foto: AP/Nati Harnik

La investigación también expone un problema que trasciende a la empresa del gobernador. Productores y especialistas explicaron que las granjas porcinas de Nebraska enfrentan dificultades para conseguir trabajadores y que durante décadas recurrieron a mano de obra inmigrante.

Pillen Family Farms comenzó hace más de 30 años con apenas 60 cerdas. Actualmente ocupa el puesto 14 entre los mayores productores porcinos del país, con unas 78.000 cerdas.

El propio gobernador reconoció en distintas oportunidades la importancia de los trabajadores inmigrantes. Antes de llegar al cargo había reclamado ampliar las vías de inmigración legal para cubrir empleos esenciales en Nebraska.

Incluso después de respaldar la política migratoria de Trump, Pillen marcó diferencias respecto de una expulsión indiscriminada. En 2025 aseguró estar "100% en contra" de las deportaciones masivas y sostuvo que el presidente sabía que algunas industrias tenían empleados que llevaban años trabajando pese a carecer de documentos.

Esa posición quedó ahora bajo un mayor escrutinio mientras busca la reelección. Ashly Cortez-Garcia, exempleada de una granja de Pillen y votante republicana, resumió la contradicción de esta manera: "No puedes contratar ilegales y después estar en contra de los ilegales".