El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el vicepresidente Vladimir Werning defendieron este miércoles el proyecto de reforma de la Carta Orgánica de la entidad en una sesión caliente en el Senado.

En su exposición, señalaron que el objetivo es cortar los canales por los que el Tesoro financió su déficit con emisión monetaria y cuantificaron el daño patrimonial de las gestiones anteriores en US$ 550.000 millones.

"El proyecto está disparado por argumentos económicos, no tiene un origen político", dijo Bausili, y agregó que la Carta Orgánica es una "estructura legal que no merece ser revisada continuamente", aunque justificó la excepción en los resultados de las dos reformas anteriores en 2002 y luego en 2012.

Según el titular del BCRA, la reforma apunta a concentrar la misión únicamente en la preservación del valor de la moneda, en lugar de los cinco objetivos vigentes desde 2012 (estabilidad de precios, empleo, crecimiento, sistema financiero y equidad) con una sola herramienta.

"Ni siquiera se pudo cumplir el número uno, que era preservar el valor de la moneda". Y advirtió: "La economía no crece desde 2011, el empleo formal no crece y la informalidad es lo único que crece en los últimos 15 años, la pobreza terminó en 2023 cerca del 50%".

En ese marco, explicó que los cambios proponen eliminar el financiamiento directo en pesos al Tesoro, como los Adelantos Transitorios que se incorporaron en 2002 y “resultaron ser permanentes”, acotar qué constituye una utilidad distribuible al Tesoro, dificultar la remoción de autoridades del Banco Central, y cerrar el acceso del Tesoro a las reservas vía Letras Intransferibles (LI).

Sobre el resto del articulado, dijo que responde a una actualización técnica de operatoria, por ejemplo aquellas vinculadas a garantías en operaciones de liquidez con bancos centrales del exterior.

A su turno, el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, dijo que “quien se benefició fue el Tesoro, que recibió pesos y dólares, y a su vez el Banco Central, cuando se desequilibró, tuvo que incurrir en costos financieros", en referencia al costo de esterilización, es decir, la tasa que el Central paga a los bancos para reabsorber los pesos que emitió de más.

Según el funcionario, dicho costo se alimentó del uso de letras intransferibles, adelantos transitorios, dividendos girados al Tesoro, uso de operaciones indirectas (put) y pasivos remunerados (esterilización). "El daño patrimonial desde 2003 hasta 2023 fue de más de 550.000 millones de dólares, esto es 85% del PBI", dijo Werning.

En medio del debate sobre la prioridad fijada por el gobierno en bajar la inflación en lugar de reactivar la economía, el vicepresidente del BCRA dijo que el organismo "no puede sorprender a la sociedad con un poquito de inflación, siempre un poquito de inflación lleva a más inflación".

"Si bien algunos creen que un poquito de inflación es para aceitar los engranajes de la economía, lo único que hace es licuar deuda, salarios, jubilaciones y a la larga desmonetizar la economía, pendiéndosenos a merced de la dependencia del ahorro externo, que a veces es abundante y a veces no, y esos nos pone en crisis recurrentes".