Durante más de dos décadas, Jim y Laura Currie trabajaron para recuperar los bosques de su propiedad en el condado de Hancock, Mississippi. Plantaron árboles, restauraron la vegetación y realizaron quemas controladas siguiendo las indicaciones de biólogos. Este año, ese esfuerzo recibió una visita inesperada.

En junio, equipos dedicados a la conservación de la fauna llegaron al lugar con casi 500 ranas criadas en cautiverio. Los animales fueron liberados en los estanques de la propiedad, en lo que representa la primera expansión del programa en más de diez años.

La restauración del bosque comenzó mucho antes de que apareciera el proyecto de conservación de las ranas. Foto: Open AI

La recuperación comenzó originalmente con otro objetivo. Los Currie buscaban reparar los daños provocados por décadas de pastoreo y tala, mientras trabajaban junto con el programa federal Partners for Fish & Wildlife, Wildlife Mississippi y el Natural Resource Conservation Service. Con el tiempo, el proyecto terminó beneficiando a muchas otras especies.

Un bosque recuperado durante dos décadas

La propiedad, conocida como Woodland Cottage, se encuentra en una zona que históricamente estuvo dominada por bosques de pino de hoja larga. Los propietarios plantaron ejemplares de esta especie, recuperaron la vegetación del sotobosque con pastos nativos y utilizaron quemas prescritas como parte del manejo del terreno.

Ese trabajo había sido pensado inicialmente para favorecer a la tortuga de tierra, pero sus madrigueras también terminaron creando espacios aprovechables por otras especies. Para los biólogos, el siguiente paso era determinar si los bosques y estanques recuperados podían ofrecer condiciones adecuadas para una especie mucho más amenazada.

La rana de pantano, o dusky gopher frog, necesita estanques temporales que se inunden y se sequen periódicamente en determinados momentos del año. También depende de los ecosistemas de pino de hoja larga que fueron afectados por la supresión de incendios y los cambios en el uso del suelo.

Una especie reducida a un solo estanque

La liberación tiene especial importancia porque durante años la especie estuvo concentrada en un único lugar. Entre 1988 y 2004, solo se conocía una población de estas ranas, ubicada en un estanque del Bosque Nacional DeSoto.

La rana de pantano está protegida como especie en peligro de extinción. Foto: Open AI

Los casi 500 ejemplares liberados buscan ayudar a establecer una llamada metapoblación: una red de poblaciones separadas que puede reducir el riesgo de que un huracán, una enfermedad o un año de reproducción desfavorable afecte a toda la especie al mismo tiempo.

La rana de pantano está catalogada como especie en peligro de extinción a nivel federal y antiguamente ocupaba zonas de Louisiana, Mississippi y Alabama. La fragmentación de su hábitat redujo drásticamente su presencia, y su supervivencia a largo plazo continúa amenazada.

El papel de las tierras privadas

La propiedad de los Currie es actualmente la única población de este tipo en el condado de Hancock y la única liberación realizada sobre tierras privadas productivas dentro de este esfuerzo de conservación. El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos considera que los propietarios privados son fundamentales para ampliar las posibilidades de recuperación.

Los Currie no habían comenzado el proyecto con el objetivo específico de salvar a estas ranas. Su intención era recuperar una tierra deteriorada. Después de 20 años de trabajo, el resultado permitió que sus estanques y bosques pudieran formar parte de una estrategia mucho más amplia para conservar una especie que llegó a quedar reducida a un solo estanque conocido.