En las profundidades, bajo las embravecidas olas del océano, yace un paisaje oculto, más extraño de lo que muchos de nosotros podríamos imaginar.

Debajo del océano Atlántico se encuentra la Megazona de Fracturas y Transformación de Doldrums, un remoto laberinto de fracturas tectónicas donde la corteza terrestre se remodela constantemente a través del límite entre dos placas.

Ahora, los científicos han podido vislumbrar su inquietante e inesperada belleza, informa Science Alert.

For the "Awesomely Peculiar Hall of Fame" — extremely rare sighting of a barreleye fish & first footage of this species, Winteria telescopa, alive in situ. Filmed during the #Doldrums expedition at 710 m. Read more about tubular eyes & a light organ here: https://t.co/oqf0OT4mlr pic.twitter.com/wmIKhJ3SoX

— Schmidt Ocean (@SchmidtOcean) June 29, 2026

Utilizando el vehículo submarino teledirigido SuBastian y el vehículo submarino autónomo The Childlike Empress desde la cubierta del buque de investigación Falkor, un equipo liderado por el científico marino Aaron Micallef del Instituto de Investigación del Acuario de la Bahía de Monterey en California ha capturado maravillas que los ojos humanos jamás han visto.

"Este descubrimiento demuestra por qué la exploración sigue siendo importante", afirma Micallef .

Incluso en el océano Atlántico, donde los límites de las placas tectónicas se han estudiado durante décadas, todavía existen lugares donde una primera observación minuciosa puede revelar algo completamente nuevo. Esta expedición demostró que, incluso en uno de los rincones más remotos del océano, nuestro planeta sigue vivo, dinámico y lleno de sorpresas, indica Science Alert.

La zona de calmas ecuatoriales abarca aproximadamente 60.000 kilómetros cuadrados del lecho marino del Atlántico. Atraviesa la dorsal mesoatlántica, parte de la cadena montañosa más larga del mundo, descendiendo miles de metros hacia la zona abisal.

Como ocurre con la mayor parte de las profundidades oceánicas, no se han realizado muchas exploraciones en esta región. Sin embargo, al atravesar la Dorsal Mesoatlántica, ofrece un laboratorio natural ideal para estudiar los procesos geológicos que dan forma a la cadena montañosa más larga de la Tierra.

Micallef y sus colegas también pasaron un mes a bordo del Falkor, utilizando el SuBastian y el The Childlike Empress para realizar investigaciones de campo, dice Science Alert.

Nunca había sido filmadi en su hábitat natural (ROV SuBastian / Instituto Oceanográfico Schmidt).

Aún no se han publicado los artículos sobre los hallazgos, pero el primer vistazo es extraordinariamente prometedor.

Lo que han descubierto en las profundidades

El equipo descubrió no uno, sino dos campos hidrotermales nunca antes vistos a una profundidad de casi 4.000 metros. Se trata de lugares donde el calor y las sustancias químicas se filtran desde el interior de la Tierra hacia el océano, creando oasis de vida, mucho más allá del alcance de la luz solar.

Lo que resulta aún más fascinante es que ambas parecen ser chimeneas hidrotermales asociadas con la serpentinización, una reacción química entre el agua de mar y el mineral ígneo peridotita que produce hidrógeno y otros compuestos químicos reducidos que alimentan los ecosistemas microbianos de las profundidades marinas, informa Science Alert.

Debido a su capacidad para albergar vida, los científicos están muy interesados ​​en estudiarlas, no solo por lo que pueden revelarnos sobre nuestro propio planeta, sino también por la posibilidad de que exista vida en otros mundos, como lunas oceánicas como Europa y Encélado .

"La serpentinización es un proceso en el que el agua de mar reacciona con los minerales de las rocas, produciendo calor y energía química que permiten que la vida prospere en las profundidades del océano sin luz solar, por lo que una mejor comprensión de estos sistemas podría proporcionar pistas para encontrar vida en otros planetas", afirma Jyotika Virmani, directora ejecutiva del Instituto Oceanográfico Schmidt.

Estas chimeneas hidrotermales rebosaban de vida: enjambres de camarones, cangrejos fantasmales y delicadas anémonas que agitaban sus tentáculos en la corriente, mientras el calor vibraba a través de las aberturas en las chimeneas sobre las que se posaban, indica Science Alert.

La expedición descubrió dos nuevos campos hidrotermales asociados a la serpentinización (ROV SuBastian / Instituto Oceanográfico Schmidt).

Otras sorpresas surgieron también de la oscuridad

Cabe destacar el avistamiento, por primera vez, de un tipo particular de pez de ojos tubulares que vive en el crepúsculo, a cientos o miles de metros de profundidad. Se trata del pez barril.

El pez, avistado a 710 metros de profundidad, pertenecía a una especie llamada Winteria telescopa, que nunca antes había sido filmada en su hábitat natural, según el Instituto Oceanográfico Schmidt.

Los peces de ojos tubulares son conocidos por su disposición ocular extremadamente peculiar, que consiste en dos ojos tubulares rematados con lentes fotosensibles, todo ello encerrado dentro de la cúpula transparente y llena de líquido de la cabeza, dice Science Alert.

Uno de los dos calamares de aleta grande que los investigadores captaron con la cámara (ROV SuBastian / Instituto Oceanográfico Schmidt).

Esta cúpula frontal es muy delicada y se deforma al sacar el pez del agua. Durante mucho tiempo, los científicos ni siquiera sabían de su existencia. Solo observando a estos animales en su hábitat natural pueden comprender esta peculiar adaptación.

A una profundidad mucho mayor, de 3.634 metros, los investigadores tuvieron la oportunidad de encontrarse en dos ocasiones con uno de los habitantes más inquietantes de las profundidades marinas, el calamar de aleta grande, perteneciente al género Magnapinna .

"Llegamos buscando chimeneas hidrotermales, fallas y montes submarinos. Nos vamos con algo aún más valioso: una comprensión más profunda de los ecosistemas en una de las regiones menos exploradas del Océano Atlántico", afirma la científica marina Paula Zapata Ramírez, de la Universidad Pontificia Bolivariana de Colombia, informa Science Alert.

"Cada muestra, cada imagen y cada descubrimiento nos acerca un paso más a la comprensión de las partes ocultas de nuestro planeta".

GML