Aura Garrido construyó una carrera reconocida en el cine y la televisión española, pero también encontró en el deporte una forma de relacionarse de otra manera con su cuerpo.

En una entrevista con Women's Health España, la actriz contó cómo fue cambiando su vínculo con la actividad física y qué aprendió a partir de esa experiencia.

“El deporte me ha enseñado a escuchar y cuidar mi cuerpo”, resumió Garrido al hablar de una práctica que con el tiempo dejó de entender solamente como una cuestión estética.

Aura Garrido construyó una carrera reconocida en el cine y la televisión española.

Para la actriz, entrenar también implica prestar atención a las señales del organismo, reconocer cuándo necesita descansar y entender que no todos los días el cuerpo responde de la misma manera.

Una relación que fue cambiando

La relación de Garrido con el ejercicio no siempre fue la misma. Con el paso del tiempo, la actriz comenzó a darle más importancia a cómo se siente después de realizar actividad física que a los resultados visibles. Ese cambio de perspectiva también modificó sus prioridades.

El entrenamiento dejó de ser una obligación y pasó a convertirse en una forma de cuidado personal. En ese proceso, escuchar al cuerpo adquirió un papel central.

Para Garrido, conocer las propias capacidades y limitaciones permite elegir mejor qué tipo de ejercicio hacer y con qué intensidad. La idea también supone abandonar la necesidad de exigirse siempre al máximo.

Escuchar las señales del cuerpo

Uno de los aprendizajes que destacó la actriz es precisamente la importancia de prestar atención a las señales físicas. El cansancio, el dolor o la falta de energía pueden indicar que es necesario bajar el ritmo.

En lugar de interpretar esas señales como una falta de voluntad, Garrido propone entenderlas como información que puede ayudar a tomar mejores decisiones.

Esa mirada resulta especialmente relevante en una época en la que las rutinas de entrenamiento suelen estar acompañadas por objetivos relacionados con la apariencia. Para la actriz, sin embargo, el bienestar no debería reducirse a una cuestión de imagen.

El ejercicio como una forma de cuidado

Garrido entiende la actividad física como parte de un cuidado más amplio. Moverse, entrenar y mantenerse activa pueden contribuir a sentirse mejor, pero también es importante respetar los tiempos de descanso y las necesidades individuales.

La actriz plantea así una relación más equilibrada con el deporte: no se trata de entrenar por obligación ni de perseguir determinados resultados a cualquier precio, sino de encontrar una forma de movimiento que pueda sostenerse en el tiempo.

La perspectiva que plantea Aura Garrido también permite que el ejercicio tenga un lugar dentro de una rutina cotidiana sin convertirse en el centro de la vida.

La importancia de adaptar la rutina

No existe una única manera de entrenar que funcione para todas las personas. Las necesidades cambian según la edad, el estado físico, las obligaciones diarias y los objetivos de cada uno.

Garrido habla desde su propia experiencia y destaca la importancia de encontrar una rutina que se adapte a la persona y no al revés.

No existe una única manera de entrenar que funcione para todas las personas.

La propia Women's Health señala que una rutina de ejercicio sostenible depende de los objetivos individuales y puede incluir distintas modalidades, desde entrenamiento de fuerza hasta actividades cardiovasculares o de movilidad.

En ese sentido, la experiencia de Garrido se aleja de la idea de que hacer deporte significa necesariamente entrenar todos los días o llevar el cuerpo al límite.

Más allá de la apariencia

Uno de los aspectos más interesantes de su reflexión es el cambio en la motivación. Cuando el ejercicio se practica únicamente para modificar el aspecto físico, puede convertirse fácilmente en una fuente de presión.

En cambio, cuando se lo relaciona con bienestar, fuerza, movilidad y salud, puede adquirir otro significado. Garrido encontró precisamente ese punto de equilibrio.

El deporte le permitió conocer mejor su cuerpo y aprender a cuidarlo, pero también aceptar que hay momentos en los que necesita descansar o modificar la intensidad.