Brasil sigue siendo el principal socio comercial de la Argentina, pero el vínculo está cambiando. En agosto, el país redujo fuertemente sus compras de productos brasileños y el déficit bilateral se achicó, principalmente por el menor ingreso de autos y autopartes.

Según un informe de la consultora Abeceb el déficit comercial con Brasil fue de US$ 380 millones en agosto, frente a los US$ 613 millones del mismo mes de 2025. La diferencia, de unos US$ 233 millones, se explica principalmente por una caída de las importaciones argentinas, que retrocedieron 10% interanual hasta US$ $1.479 millones.

Qué pasa con los autos

El complejo automotor explicó prácticamente toda la contracción de las importaciones. Los cuatro principales rubros vinculados al sector representaron compras por US$ 554 millones, contra US$ 730 millones en agosto de 2025. Son US$ $176 millones menos.

Entre ellos, las compras de vehículos para pasajeros cayeron 25,6%, hasta US$ $267,4 millones. También bajaron 41,2% las importaciones de vehículos para transporte de pasajeros por carretera y 25,5% las de partes y accesorios.

La baja, de todos modos, no significa que los argentinos hayan dejado de comprar autos brasileños específicamente. Según ABECEB, refleja una contracción más general del mercado de vehículos de pasajeros en la Argentina, cuyas ventas acumulan una caída del 12% en el año.

Del otro lado de la balanza, las exportaciones argentinas hacia Brasil sumaron US$ $1.099 millones en agosto, un 6,7% más que en el mismo mes del año pasado. En el acumulado de 2026, crecieron 4,1%.

Y nuevamente aparece el sector automotor, pero esta vez como protagonista de las ventas argentinas. Las exportaciones de vehículos para transporte de mercancías y usos especiales crecieron 44,3%, hasta US$ $313,5 millones. El impulso vino especialmente de las pick ups medianas fabricadas en la Argentina, que tienen una fuerte presencia en el mercado brasileño.

El resultado es un cambio importante en la relación comercial: Argentina está achicando el rojo con Brasil principalmente porque le compra menos, más que porque haya aumentado de manera extraordinaria lo que le vende. ABECEB proyecta que el déficit bilateral podría cerrar 2026 en torno a US$ $2.500 millones, menos de la mitad de los US$ 5.201 millones de 2025.

Este fenómeno ocurre, además, en un año en el que las exportaciones argentinas marcarán un récord. Según la consultora LCG, las ventas al exterior superarían los US$ 100.000 millones en 2026, impulsadas por los productos primarios, las manufacturas agropecuarias, las industriales y la energía.

Entre los principales motores aparecen el maíz, con una cosecha proyectada en niveles récord; el aceite de soja; el petróleo y el litio. Este último se destaca por el fuerte crecimiento de las cantidades exportadas, a medida que maduran nuevos proyectos.

El panorama tiene dos caras: un menor déficit con el principal socio comercial de la Argentina y, al mismo tiempo, una expansión de las exportaciones hacia distintos mercados. En el caso de Brasil, además, la relación empieza a mostrar una particularidad: los autos que Argentina deja de importar ayudan a achicar el rojo, mientras que las pick ups que fabrica y vende al país vecino aportan dólares por el otro lado de la cuenta.