Un control remoto viejo suele terminar en un cajón cuando se cambia el televisor, se rompe una tecla o deja de responder. Aunque ya no cumpla su función original, algunas de sus piezas todavía pueden aprovecharse.

En su interior hay una placa electrónica, botones, contactos y un emisor infrarrojo. Esos componentes pueden servir como repuestos o incorporarse a pequeños proyectos de electrónica.

También existen alternativas más sencillas para reutilizar un control remoto viejo, desde recuperar sus botones hasta entregarlo en talleres donde puedan desarmarlo y aprovechar las piezas.

Si todavía guardás un control remoto viejo, tenés un pequeño tesoro: cómo reutilizarlo

Una de las piezas más reconocibles es el LED infrarrojo situado en la parte delantera. Es el componente que permite enviar las señales que recibe el televisor u otro equipo compatible.

Quienes tienen conocimientos básicos de electrónica pueden retirarlo y reutilizarlo en circuitos experimentales. Combinado con placas de desarrollo y otros componentes, puede formar parte de sistemas capaces de enviar órdenes a distancia.

La placa interna también contiene pequeños elementos electrónicos que pueden utilizarse como material de práctica. Para talleres educativos resulta útil porque permite identificar conexiones, contactos y componentes sin trabajar sobre un equipo nuevo.

Si todavía guardás un control remoto viejo, tenés un pequeño tesoro: cómo reutilizarlo. (Foto: AP / Seth Wenig)

Los botones de goma tienen otro destino posible. Pueden recuperarse para reparar controles similares o utilizarse en manualidades y proyectos donde se necesiten pequeñas teclas flexibles.

Incluso la carcasa puede aprovecharse. Si permanece entera, sirve para proyectos electrónicos caseros que necesitan una caja pequeña donde alojar una placa, cables o interruptores.

La posibilidad de darle una segunda vida a un control remoto depende de su estado. Un aparato golpeado puede conservar componentes útiles aunque ya no consiga controlar ningún dispositivo.

Qué componentes de un control remoto viejo se pueden aprovechar

Al abrir uno de estos aparatos aparece primero la membrana de botones. Debajo se encuentran los contactos que permiten registrar cada pulsación y enviar la orden correspondiente a la placa.

También está el circuito impreso, donde se concentran las conexiones y los componentes electrónicos. Para alguien que repara equipos, algunas piezas pueden servir como repuesto o material para pruebas.

El emisor infrarrojo resulta especialmente interesante en proyectos caseros. Puede utilizarse para experimentar con sistemas que imitan determinadas funciones de controles convencionales, siempre que se cuente con los conocimientos y componentes necesarios.

Cuándo conviene reciclar un control remoto en lugar de reutilizarlo. Foto: Freepik

Otra posibilidad es conservar un control completo como donante. Si existen dos unidades similares y una tiene la carcasa dañada mientras la otra perdió botones, algunas partes pueden intercambiarse.

No hace falta desarmarlo obligatoriamente en casa. Escuelas técnicas, talleres comunitarios o espacios de reparación pueden encontrar utilidad en aparatos que para un hogar ya quedaron obsoletos.

Antes de manipularlo hay que retirar las pilas. Si llevan mucho tiempo colocadas, conviene revisar que no presenten pérdidas o corrosión en los contactos.

Cuándo conviene reciclar un control remoto en lugar de reutilizarlo

No todos los controles viejos ofrecen una segunda vida práctica. Si la placa está dañada, los contactos presentan corrosión o la carcasa se encuentra muy deteriorada, puede resultar más conveniente llevar el dispositivo a reciclaje electrónico.

También ocurre cuando no existe un proyecto concreto para sus piezas. Guardar durante años aparatos rotos solamente traslada el problema de un cajón a otro.

Las pilas deben retirarse y gestionarse por separado. No conviene dejarlas dentro de un control que va a permanecer almacenado porque una pérdida puede deteriorar los contactos y la placa.