Mientras la gran mayoría de las personas le teme a la soledad, otras la buscan de manera consciente. La historia de Jane Sewall (1936-2001), que pasó 22 años en una pequeña isla frente a las costas de Maine, habla de soledad y también de su preocupación por preservar la naturaleza.
Witch Island, de unas 7 hectáreas, tuvo varios propietarios y nombres a lo largo de los años. Primero fue conocida como Stewart's Island y posteriormente como Davis Island. En el siglo XIX pasó a manos de Daniel y Anna Chittenden, una mujer que terminaría convirtiéndose en una de las figuras más llamativas asociadas al lugar.
Anna, nacida Anna Loomis, fue actriz (bajo el nombre de Grace Courtland), y luego se convirtió en clarividente. Entonces, alcanzó notoriedad por sus supuestas predicciones financieras. A tal punto que llegó a ser conocida como la bruja de Wall Street.
Ella construyó una pequeña vivienda entre los abedules de la isla, de la que fue propietaria entre 1897 y 1916. Allí recibía a visitantes que buscaban sus profecías financieras. Con el tiempo, el apodo de Chittenden le dio nombre a la isla: Witch Island.
Solitaria y conservacionista
La isla pasaría por varios dueños más hasta que, en 1964, fue adquirida por Jane Sewall, que entonces tenía 27 años y que decidió instalarse allí prácticamente sola. Conocía el lugar porque lo había visitado junto con su familia cuando era una niña. Los Sewall eran propietarios de tierras ubicadas frente a la isla.
Los visitantes pueden llegar a Witch Island en kayak luego de recorrer unos 800 metros. Foto: Coastal Rivers Conservation Trust.
Al llegar a la isla, ordenó quemar la casa de verano y una caseta para botes que habían sido vandalizadas. En su lugar construyó una pequeña en el extremo sur de la isla. Mientras vivió allí, se preocupó por evitar que los visitantes dañaran los árboles o dejaran fogatas encendidas. Colocó carteles de advertencia y reclamó un comportamiento más amigable con el ambiente.
En 1983, cedió aproximadamente un tercio de Witch Island al Maine Coast Heritage Trust. En 1986, transfirió los dos tercios restantes a la Maine Audubon Society para que creara un santuario de vida silvestre y abandonó el lugar. En 2019, Witch Island quedó bajo jurisdicción del Coastal Rivers Conservation Trust (CRCT).
La isla permanece deshabitada. Los visitantes pueden llegar en kayak, recorrer media milla distribuida en dos senderos. Uno va hacia el este, con ramales y miradores; y otro hacia el oeste. Cerca de la playa, en el lado norte, pueden verse nidos de águilas abandonados hace años.
Mapa de Witch Island que conserva la pequeña casa donde vivió Jane Sewall. Foto: Coastal Rivers Conservation Trust.
El CRCT propone como actividades realizar un picnic en la playa sur o en las rocas del extremo este y mantenerse atento para avistar aves costeras, águilas pescadoras o águilas calvas.
Cerca del extremo noroeste de la isla hay una cabaña utilizada ocasionalmente por el programa Island School de Coastal Rivers. A lo largo del sendero en el lado norte de la isla se encuentran unas antiguas escaleras de piedra y los restos de un embarcadero, vestigios de la antigua residencia de verano de Chittenheden. En el extremo sur permanece la pequeña casa de Jane.
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