La periodista y activista Gloria Steinem, una de las figuras más influyentes del feminismo de segunda ola en Estados Unidos, murió el miércoles por la noche en su casa en Nueva York. En su amplia trayectoria, Steinem dejó decenas de reflexiones que se han convertido en frases célebres para militantes alrededor del mundo.

Probablemente, la más conocida y difundida es aquella que escribió en una columna de opinión del New York Times publicada el 26 de agosto de 1971. La periodista decidió titularla: "El primer problema para todos nosotros, hombres y mujeres, no es aprender, sino desaprender" ("The First Problem for All of Us, Men and Women, Is to Unlearn"). Aquel no era un jueves cualquiera, era la primera vez que se instituía en Estados Unidos el Día de la Igualdad de la Mujer, una fecha que se conmemora desde entonces.

En ese mismo texto, la autora sostenía que la sociedad estaba impregnada de "la sabiduría popular de los siglos recién pasados" y que el desafío consistía en desprenderse de prejuicios asumidos como el vínculo entre patriotismo y obediencia, o entre feminidad y sumisión. Por si fuera poco, la columna de Steinem fue publicada en el 51 aniversario de la ratificación de la 19ª Enmienda de la Constitución, la que otorgó a las mujeres el derecho al voto en el país.

Gloria Steinem en el show de televisión de ABC "Issues And Answers", debatiendo con el diputado John Conyers Jr., en diciembre de 1971. (AP Photo/Jim Wells, File)

Otras frases célebres Gloria Steinem

En diciembre de 1971, Steinem publicó el ensayo "Sisterhood" en la revista New York, donde entonces firmaba la columna "The City Politic".

En aquella edición del 20 de diciembre de ese año, la periodista afirmó: "Cualquier mujer que decida comportarse como un ser humano pleno debe saber que los defensores del statu quo la tratarán como una especie de broma de mal gusto".

Entre los detractores de Steinem se encontraba el presidente Richard Nixon, quien fue grabado en el Despacho Oval ridiculizándola a ella y al título de la revista. Pero Steinem no se quedaba callada frente a ninguna provocación. En un discurso pronunciado en el Club Nacional de Prensa en 1972, calificó a Nixon como "el jefe de Estado más inseguro sexualmente desde Napoleón", recordó la agencia AP.

Estados Unidos era un país pujante por su economía, Nixon gozaba de una enorme popularidad entonces, pero la guerra de Vietnam y la lucha por los derechos de las minorías y del movimiento feminista se consolidaba en los centros urbanos. Ante un discurso conservador, Steinem iba a contracorriente y sostenía en aquella columna que existía una actitud condescendiente hacia las luchas feministas. Una actitud a la que definió como la principal arma de quienes se resisten al cambio y frente a la cual la solidaridad entre mujeres resultaba -y resulta- indispensable. "Necesitará el apoyo de sus compañeras", remató en aquel texto.

Gloria Steinem retratada en su casa en Nueva York en 2015. (AP Photo/Seth Wenig, File)

Steinem siguió su propio consejo al pie de la letra y cofundó en junio de 1972 el Caucus Político Nacional de Mujeres (NWPC, por sus siglas en inglés) junto a Betty Friedan, Bella Abzug y Shirley Chisholm.

"La empatía es la más radical de las emociones humanas"

Una década después, Steinem incluyó otra de sus frases más citadas en Outrageous Acts and Everyday Rebellions, una compilación de ensayos publicada originalmente en 1983. "La empatía es la más radical de las emociones humanas", sostuvo allí la autora, en un pasaje en el que vinculó esa capacidad con la posibilidad de recuperar, según sus palabras, una identidad "auténtica" más allá de las heridas o el condicionamiento social.

En 2022, Steinem recibió un doctorado honoris causa de la Facultad de Humanidades de Harvard. REUTERS/Brian Snyder/File Photo

El libro reunió textos que la activista había escrito a lo largo de más de una década de trabajo periodístico y militancia, y se convirtió en una de sus obras más difundidas junto con Revolution from Within (1992) y My Life on the Road (2015).

“Una feminista es cualquiera que reconoce la igualdad y la plena humanidad de las mujeres y los hombres”

A lo largo de su extensa carrera en el activismo, Steinem también debió definir en varias ocasiones qué era el feminismo y por qué lo defendía como una causa fundamental a lo largo del mundo. En varias conferencias explicó el propósito de impulsar la liberación de las mujeres en todos los ámbitos de la vida pública y privada.

“Una feminista es cualquiera que reconoce la igualdad y la plena humanidad de las mujeres y los hombres”, dijo una vez. En otra ocasión, salió a aclarar: “El feminismo nunca se ha tratado de conseguirle un trabajo a una sola mujer. Se trata de hacer la vida más justa para las mujeres de todo el mundo. No se trata de una parte del pastel que ya existe; somos demasiadas para eso. Se trata de hornear un pastel nuevo”.

Las frases que Steinem pronunciaba desde hace más de cincuenta años siguen siendo debatidas, aplaudidas y cuestionadas por amplios sectores de la sociedad. Mientras en Estados Unidos el ala más radical del movimiento conservador ha llegado a cuestionar que las mujeres tengan opción del derecho al voto, de la mano de figuras como el exasesor de Donald Trump, Steve Bannon, o el pastor Doug Wilson, quien aboga por un "voto familiar", las palabras de Steinem se vuelven un llamado de atención urgente para miles de personas que, desde este jueves, recordarán su legado.