Buscar las llaves mientras se enumeran en voz alta los lugares donde podrían estar. Repetir los pasos necesarios para resolver un problema. O decir "primero tengo que hacer esto" cuando no hay nadie alrededor. Hablar solo es una conducta frecuente que puede aparecer casi automáticamente cuando una tarea se complica.

La psicología utiliza el concepto de habla privada (private speech) para estudiar algunas de estas verbalizaciones dirigidas hacia uno mismo. Aunque buena parte de las primeras investigaciones se concentraron en los chicos, experimentos recientes muestran que los adultos también pueden recurrir a ella y que, bajo determinadas condiciones, hablar en voz alta puede ayudar a realizar una tarea cognitiva.

Una investigación de Xinqi Guo y Karen Dobkins, de la Universidad de California en San Diego, analizó precisamente qué ocurría cuando adultos jóvenes podían hablar consigo mismos mientras ponían a prueba su memoria.

El experimento que permitió a los participantes hablar solos

El estudio, publicado en 2023 en Consciousness and Cognition, contó con 103 adultos jóvenes, cuya edad promedio era de aproximadamente 20 años.

El estudio, publicado en 2023 en Consciousness and Cognition, contó con 103 adultos jóvenes, cuya edad promedio era de aproximadamente 20 años.

Los participantes realizaron una tarea de memoria de trabajo visoespacial. Esta capacidad permite mantener temporalmente disponible información sobre posiciones y relaciones espaciales para utilizarla mientras se completa una actividad.

La diferencia fundamental estaba en las condiciones del experimento. En determinados momentos, los participantes podían hablar consigo mismos en voz alta mientras resolvían el ejercicio. En otros debían permanecer en silencio.

Los investigadores grabaron y analizaron sus verbalizaciones para determinar también qué decían mientras intentaban encontrar la solución.

Los investigadores grabaron y analizaron sus verbalizaciones para determinar también qué decían mientras intentaban encontrar la solución.

Qué ocurrió cuando pudieron hablar en voz alta

Los resultados mostraron una diferencia: los participantes tuvieron un mejor desempeño cuando podían utilizar habla privada que cuando debían permanecer callados.

Además, no parecía importar solamente el hecho de producir sonidos. Dentro de la condición en la que podían hablar, una mayor cantidad de verbalizaciones relacionadas específicamente con la tarea estaba asociada con mayores beneficios.

Los resultados mostraron una diferencia: los participantes tuvieron un mejor desempeño cuando podían utilizar habla privada que cuando debían permanecer callados.

Un segundo trabajo de Guo y Dobkins, también publicado en 2023, había llegado a resultados relacionados utilizando otro ejercicio. En ese caso participaron 118 adultos jóvenes que realizaron un juego de emparejamiento de cartas que exigía recordar información visoespacial.

Nuevamente, un mayor uso de habla privada relacionada con la tarea estuvo asociado con un mejor desempeño.

Por qué poner algo en palabras puede ayudar

Uno de los comportamientos observados por las investigadoras fue el uso de etiquetas verbales.

Una persona que necesita recordar distintos estímulos puede asignarles palabras y utilizarlas para organizar la información. En lugar de depender únicamente de una representación visual, incorpora así una herramienta verbal.

Hablar también puede servir para recordar instrucciones, marcar los diferentes pasos de un problema o dirigir la atención hacia determinados elementos. Esto ayuda a entender por qué algunas personas comienzan espontáneamente a verbalizar lo que están haciendo cuando una tarea exige concentración.

Sin embargo, los resultados no significan que hablar siempre mejore cualquier forma de pensamiento. Los experimentos estudiaron tareas cognitivas específicas, principalmente relacionadas con memoria visoespacial.

Una conducta que aparece desde la infancia

El interés por hablar con uno mismo tiene una historia mucho más larga.

El psicólogo Lev Vygotsky propuso que el habla privada de los chicos cumple una función en la regulación del comportamiento. Según su teoría, parte del lenguaje que inicialmente utilizan para comunicarse con otras personas comienza a dirigirse hacia ellos mismos y posteriormente puede internalizarse como pensamiento verbal.

Es común, por ejemplo, que un chico vaya diciendo los pasos mientras intenta completar una tarea complicada. Investigaciones posteriores encontraron que el habla privada puede aumentar cuando los chicos enfrentan actividades que presentan cierta dificultad, lo que reforzó la idea de que puede funcionar como una herramienta de autorregulación.

El fenómeno tampoco desaparece necesariamente al llegar a la adultez. Puede volverse menos visible porque buena parte de ese diálogo pasa a desarrollarse internamente, aunque en determinadas situaciones vuelve a expresarse en voz alta.

Lo que el estudio no demuestra sobre hablar solo

Existe una diferencia importante entre afirmar que verbalizar puede ayudar durante ciertas tareas y sostener que cualquier conversación con uno mismo mejora las decisiones.

Los experimentos de Guo y Dobkins no analizaron si hablar en voz alta permite resolver mejor problemas personales, procesar emociones o tomar decisiones sobre relaciones, trabajo o dinero.

Tampoco demostraron la idea de que las personas hablan cuando están solas porque necesitan ensayar pensamientos que todavía no están preparadas para compartir con los demás. Lo que encontraron es más concreto: en condiciones experimentales determinadas, utilizar palabras dirigidas hacia uno mismo estuvo relacionado con un mejor desempeño cognitivo.

Por eso, decir en voz alta "primero esto y después aquello" mientras se intenta resolver un problema no tiene por qué ser solamente una rareza. En algunas circunstancias, las palabras pueden convertirse en otra herramienta para organizar la información que la mente necesita mantener disponible.