Un informe psicológico y psiquiátrico recomendó que Miriam Quiroga -ex secretaria privada de Néstor Kirchner-, no declare como testigo en el juicio sobre los Cuadernos de las coimas que tiene como principal acusada, a Cristina Kirchner. Sin embargo, un nuevo informe médico confirmó que se encuentra en condiciones de declarar. La fiscal general Fabiana León analizará la documentación y después será el Tribunal quien resuelva si se la cita o no.

El 27 de mayo pasado, con la firma de un médico de Río Gallegos especialista en medicina interna, osteología y osteoporosis, la ex secretaria de Kirchner presentó un certificado médico para aducir su imposibilidad de presentarse a declarar como testigo en el debate que juzga el circuito de sobornos que funcionó entre 2003 y 2015 desde el Ministerio de Planificación Federal y con el aporte de un extenso listado de empresarios.

Luego de que su paradero se desconociera durante casi un mes, Quiroga presentó documentos médicos para evitar que la citen a declarar en el juicio que lleva adelante el Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7).

El informe daba cuenta de un “cuadro compatible con HTA, dilatación de aorta ascendente, indicándosele tratamiento médico y reposo por el término de tres días", y el Tribunal resolvió no dar de baja de manera definitiva la citación e Quiroga, sino que pidió una serie de informes médicos. Es decir: su declaración testimonial se encuentra "en pausa".

El Ministerio Público Fiscal representado por León, que la había incluido en la lista de testigos a escuchar durante el juicio, no desistió de su convocatoria.

Aquel primer informe médico también daba cuenta de que la ex secretaria de Néstor Kirchner se encontraba en seguimiento por "aneurisma de aorta ascendente", motivo por el cual se sugirió "evitar el estrés que pueda hipertensar y complicar su aneurisma de aorta".

Los médicos señalaron que Quiroga "no se encuentra bien emocionalmente: si ella se expone a una situación que pueda generarle estrés, tensión, ante preguntas que la alteren, su situación podría empeorar". La misma persona reiteró: "La situación emocional es delicada".

Desde entonces, los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli pidieron un nuevo informe realizado por el cuerpo de peritos médicos.

Este martes al concluir la audiencia del juicio Cuadernos, se leyó por secretaría la incorporación de dos informes con conclusiones antagónicas.

El primer informe del Cuerpo Médico Forense amplió el informe inicial para ver si Miriam Quiroga puede ser citada por el Tribunal. El 7 de agosto ingresó el informe psicológico y psiquiátrico, que determinó que “se encuentra en condiciones de presentar declaraciones como testigo, de forma telemática y con los apoyos afectivos correspondientes”.

Pese a esa conclusión, el 13 de agosto ingresó otro informe confeccionado por el cuerpo médico forense, que recomienda que “se evite citarla a declarar como testigo en función de su informe médico”.

Ahora, la fiscal León, será la que se pronuncie sobre esta situación y determinará si sostendrá el pedido de que Miriam Quiroga sea citada a declarar como testigo, o no.

Cuando esa instancia del trámite culmine, la palabra final la tendrá el TOF 7.

La mención que hizo la ex pareja de Centeno

En las audiencias de comienzos de mayo, durante su declaración testimonial, Hilda Horowitz -ex pareja del chofer Oscar Centeno, autor de los cuadernos- hizo referencia a su vínculo con Miriam Quiroga.

Sentada en el estrado, la testigo contó ante los jueces que, años atrás, al descubrir cuadernos, anotadores y documentos sobre la compra de propiedades y flota de remises de su marido en un armario en la casa de Olivos, decidió entregárselos físicamente a Miriam Quiroga.

Según la versión de Horovitz dada en el estrado, Quiroga habría sido el nexo que posteriormente le dio esos papeles al exfuncionario Roberto Baratta para que los destruyera. Cuando se le preguntó en base a qué pruebas sostenía esa acusación, dijo que lo vio en mensajes publicados del celular del ex funcionario.

Quiroga estaba citada formalmente por el TOF 7 para brindar testimonio en el juicio oral a fines de mayo de 2026. Tras varias semanas en las que la Justicia no lograba localizarla ni recibía respuesta a las notificaciones oficiales, Quiroga reapareció públicamente y se puso a disposición, pero adelantó que no comparecerá a las audiencias por prescripción médica.

A través de su hijo y de sus propias declaraciones a la prensa, notificó al tribunal que padece "problemas de salud muy importantes, cardiológicos y un cuadro severo de estrés" que le impedían afrontar el clima de hostilidad de las audiencias, quedando a la espera de que los jueces reprogramen o definan cómo receptar su testimonio.

¿Qué había declarado Quiroga?

Cuando declaró ante el fiscal Carlos Stornelli en los inicios de la causa, Quiroga validó y aportó detalles sobre el presunto engranaje de recaudación ilegal. Se refirió en aquella declaración testimonial a los “cuadernos personales de Néstor Kirchner": afirmó haber tomado conocimiento de que el propio expresidente llevaba manuscritos donde "anotaba los nombres de quienes le debían" dinero.

En otro tramo de aquella declaración testimonial, Quiroga había relatado que el exsecretario privado de Néstor Kirchner, Daniel Muñoz, fue quien le detalló que en esas libretas se “registraban los saldos de los sobornos que debían los empresarios beneficiados con contratos públicos”.

Su relato dio cuenta de presuntos movimientos de bolsos. Quiroga dijo ante el juez Claudio Bonadio y el fiscal Stornelli que vio el ingreso de bolsos a las oficinas gubernamentales. Se habló en ese relato de José María Olazagasti (hombre de confianza de Julio De Vido en el Ministerio de Planificación), a quien describió “llevando bolsos en reiteradas oportunidades”.

Miriam Quiroga, tal cual lo había contado en el programa de televisión PPT con Jorge Lanata, ratificó el episodio en el que Daniel Muñoz salió del despacho presidencial con un bolso, se lo mostró y le preguntó de forma irónica si quería saber cuánto pesaba o qué había adentro.

En su declaración, dio otros detalles. Aseguró haber escuchado en una ocasión a Néstor Kirchner pedir la instalación de una puerta blindada destinada a la supuesta bóveda de la residencia familiar en El Calafate.