Con la inflación en descenso y una economía más abierta, el sector industria enfrenta al mismo tiempo una fuerte contracción de la actividad, mayor competencia internacional y costos internos que todavía dificultan producir y exportar.
Ese fue el diagnóstico que planteó este miércoles Martín Rappallini, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), durante el acto por el Día de la Industria realizado en el Laboratorio Elea. Frente a representantes del sector, dijo que la Argentina necesita construir un “puente” entre la economía que está dejando atrás y la economía competitiva que busca construir.
Rappallini planteó siete puntos que la entidad considera centrales para atravesar la transición. Actividad y crédito, costo argentino, competencia desleal, energía, morosidad, infraestructura y modernización laboral son los ejes que, según la UIA, deberían acompañar el proceso de apertura y estabilización.
1. Actividad y crédito
El primer punto está puesto en la actividad económica. El presidente de la UIA planteó que la estabilización no puede medirse únicamente por la evolución de la inflación y advirtió sobre empresas que actualmente trabajan por debajo de su capacidad.
Según sus datos, la producción industrial se encuentra 10% por debajo de los niveles de 2022, con sectores que registran caídas de entre 25% y 30%. A eso se suma el impacto sobre el empleo: desde agosto de 2023, la industria perdió 90.000 puestos de trabajo asalariados registrados.
Para la UIA, uno de los instrumentos centrales para atravesar este escenario es la recuperación del crédito. La entidad reclama financiamiento para capital de trabajo, inversión, vivienda y consumo, con el objetivo de que el ahorro pueda transformarse nuevamente en inversión, producción y empleo.
2. Competitividad y “costo argentino”
El segundo eje apunta directamente a los costos que enfrentan las empresas que hoy compiten con firmas de todo el mundo. Reclamó acelerar la reducción del denominado “costo argentino”, que incluye la carga tributaria, los costos logísticos y otros factores que afectan la competitividad.
En materia impositiva, la UIA propone avanzar sobre tributos que se acumulan a lo largo de la cadena productiva, como Ingresos Brutos, Sellos, las tasas municipales, el impuesto a los créditos y débitos y la carga sobre la renta empresarial.
La propuesta concreta es ir hacia un Pacto Fiscal Industrial Federal, que involucre a Nación, provincias y municipios en una reducción gradual y coordinada de la carga sobre la producción.
3. Competencia desleal
El tercer punto está relacionado con las importaciones y las condiciones en las que compiten los productos nacionales.
Según la Unión Industrial Argentina, la apertura económica debe darse dentro de reglas que sean iguales para todos. Rappallini advirtió sobre prácticas como el dumping, los subsidios a las exportaciones, la subfacturación y la informalidad.
También puso el foco en el contrabando. Dijo que en algunos sectores los productos que ingresan por circuitos irregulares ya representan entre el 30% y el 50% del mercado.
La entidad reclama, en este sentido, un Estado que controle y haga cumplir las reglas para garantizar condiciones de competencia. Necesito que solo nos basemos en el texto que te mandé antes.
4. Energía
La entidad considera que el desarrollo de Vaca Muerta puede convertirse en una ventaja competitiva para toda la producción argentina y no solamente en una plataforma para exportar hidrocarburos. El reclamo apunta a garantizar abastecimiento, infraestructura y precios competitivos para las industrias de todo el país.
También toma en cuenta el impacto que tuvieron las tarifas durante este año. Según Rappallini, algunas industrias, particularmente PyMEs, recibieron facturas de gas y energía que llegaron a multiplicarse por tres y hasta por cinco veces.
Por eso, la UIA pidió algún mecanismo de acompañamiento que permita amortiguar ese impacto y facilitar el financiamiento.
5. Morosidad
El quinto punto está relacionado con las deudas acumuladas por las empresas.
Rappallini vinculó el problema con la fuerte suba de las tasas de interés del año pasado y con la caída de la actividad, que dificultó el cumplimiento de obligaciones bancarias e impositivas, especialmente para las pequeñas y medianas empresas.
La UIA propone mecanismos para reprogramar deudas bancarias y fiscales, regularizar situaciones de morosidad y acompañar a las compañías que atraviesan dificultades transitorias.
También reclamó, como medida extraordinaria, la suspensión de embargos para evitar que las empresas con problemas de liquidez queden imposibilitadas de seguir operando.
A la vez, pidió acelerar la devolución de los saldos a favor acumulados por las compañías, que considera recursos necesarios para sostener el capital de trabajo.
6. Infraestructura
Se pone el foco en rutas, puertos, ferrocarriles, redes eléctricas y gasoductos, conectividad y pasos fronterizos.
Según plantean, las deficiencias en esa infraestructura forman parte del costo argentino porque impactan directamente sobre el precio final de los productos y sobre la posibilidad de competir en el mercado interno y en el exterior.
La propuesta es acelerar las concesiones y licitaciones, promover esquemas de inversión público-privada y movilizar capital privado hacia rutas, puertos, ferrocarriles, energía y conectividad.
7. Modernización laboral y litigiosidad
El último eje apunta al mercado de trabajo. Rappallini destacó la nueva legislación laboral y sostuvo que abre una oportunidad para actualizar las relaciones entre trabajadores y empresas.
El desafío pasa por llevar esas herramientas a las compañías y avanzar en la actualización de convenios colectivos que, según planteó, fueron diseñados décadas atrás para una realidad productiva diferente.
El otro reclamo es reducir la litigiosidad laboral. La entidad sostiene que la incertidumbre vinculada a los juicios puede desalentar la contratación y la inversión.
NE
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