Con 110 metros de altura y 33 plantas, Osten Tower II se inserta armónicamente en el complejo de usos mixtos desarrollado por GNV Group.

El último proyecto en construcción de PfZ Arquitectos para Distrito Madero Harbour afirma la tipología de las branded residences, un concepto originado a partir de la identidad del restaurante y bar homónimo, cuyo interior fue diseñado por Hitzig Militello Arquitectos.

Ubicada sobre Julieta Lanteri 1987, en la esquina que se forma con la Av. Elvira Rawson de Dellepiane y Camila O ‘Gorman, la obra mantiene la morfología iniciada en la primera torre Osten Tower I: fachadas ondulantes en sus cuatro frentes que dialogan con el movimiento del río y persiguen esa constante búsqueda por diferenciarse dentro de la trama urbana.

“Su volumetría se desprende del basamento (que caracteriza el resto de los edificios de Madero Harbour) y se expresa como una torre aislada y esbelta, lo que la destaca del conjunto”, remarca Juan Pfeifer, socio de PfZ Arquitectos.

Esbelta, se distingue en el skyline de Puerto Madero.

La forma como valor agregado

Para el estudio, esta geometría responde a una lógica de mercado que va más allá de lo puramente estético. “Todos los desarrolladores quieren diferenciarse con su proyecto, quieren ser únicos e irrepetibles. Ahí aparece la búsqueda del capital simbólico”, explica Pfeifer.

Y agrega sobre el impacto del diseño en el valor del emprendimiento: “Al incorporar esa diferenciación o esa identidad particular le estamos agregando valor al edificio. Muchas veces, quizá no es muy diferente el valor del metro cuadrado, pero sí la preferencia en comprar ahí por tener una característica especial”.

La configuración de torre aislada permitió liberar la planta baja y redefinir los accesos. También, desplegar un diseño paisajístico rodeando todo el volumen. “En la planta baja aparecen una cantidad de amenities que están relacionados con la posibilidad del uso sobre tierra firme”, señala Amelia Qüesta, socia del estudio.

Tendrá cancha de pádel y de pickleball.

Además de gimnasio y SUM, el proyecto incluye allí un área de yoga y equipamiento deportivo que suma cancha de pádel y la primera cancha de pickleball de Puerto Madero.

Tributo al espacio exterior

Desde lo estructural, el edificio mantiene la esbeltez y liviandad diseñadas para Osten Tower I. E, igual que en su hermana, el diseño rinde culto al espacio exterior semicubierto mediante balcones-terraza con parrilla.

“Recordemos que Osten nació ligada al descanso y al entretenimiento. Estos balcones no son elementos decorativos, son balcones para el ocio que vinculan cada nivel con el entorno de Puerto Madero, la ciudad y el río”, marca Eduardo Di Clérico, también socio de PfZ Arquitectos.

La forma sinuosa sigue en sus cuatro caras libres.

En la distribución tipológica, la oferta abarca desde los 47 m2 hasta departamentos de 310 m2, sumando un penthouse en tríplex de 995 m2 en el piso 31.

Entre los niveles 1 y 21 se organizan suites y unidades de un dormitorio + DEN (espacio pequeño que no cumple con la normativa para ser dormitorio), mientras que de las plantas 22 a 29 se disponen cuatro departamentos por nivel de 1, 2 y 3 dormitorios, más dos semipisos de tres dormitorios en el piso 30.

La piscina busca mimetizarse con el horizonte.

En el remate, una terraza panorámica de vistas 360° equipada con solarium y una piscina de borde infinito orientada hacia los diques.