La construcción de una gigantesca trampa de arena cerca de Fort Lauderdale, Florida, es el centro de una nueva disputa entre ecologistas y el gobierno. Los primeros, junto con varios grupos de buzos, presentaron una demanda contra el Cuerpo de Ingenieros del Ejército para detener la obra, ubicada cerca de Fort Lauderdale.
Durante décadas, el condado de Broward buscó una solución para compensar la interrupción del movimiento natural de arena provocada por las estructuras de Port Everglades, cerca de Fort Lauderdale. Finalmente, encontraron una solución: realizar una excavación submarina capaz de capturar arena que se desplaza hacia el norte antes de que quede atrapada por el puerto.
Según el proyecto, la arena compatible con la de las playas será almacenada y posteriormente utilizada para recuperar sectores costeros víctimas de la erosión. Pero esta iniciativa, aprobada por el gobierno federal en 2020, implica la generación de sedimentos del fondo marino que podrían afectar los corales.
En 2023, una ola de calor marina provocó una mortalidad masiva de corales en la región. Investigaciones recientes indican que algunas de las poblaciones que permanecen cerca de Port Everglades podrían representar uno de los últimos grandes núcleos naturales de la especie.
Un daño mayor al previsto
Los demandantes sostienen que las autoridades no evaluaron adecuadamente información reciente sobre los daños que el dragado podría provocar sobre especies protegidas por la legislación federal. Entre ellas, el coral cuerno de ciervo y el caracol reina, según informa WLRN.
Cuidar los corales. Las obras afectaron las colonias de corales, según la demanda contra la nueva estructura. Foto: Archivo.
La demanda incluso estima que el proyecto podría provocar la muerte de hasta 125 colonias de coral cuerno de ciervo, una especie bajo amenaza desde 2024, según las leyes federales. Los ecologistas alertan sobre la presencia cercana de una de las pocas poblaciones documentadas de caracol reina con capacidad reproductiva. La especie está
La presentación ante un juzgado federal de Fort Lauderdale ocurrió cuando, según el condado de Broward, la obra ya estaba casi finalizada. Había comenzado con el dragado en octubre de 2025 y había sido interrumpida en julio de 2026 durante la temporada de reproducción del coral.
Entonces, ocurrió un giro inesperado. Según documentos judiciales, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), a través del National Marine Fisheries Service, determinó que el daño registrado sobre el coral había alcanzado o superado el nivel contemplado en el permiso otorgado en 2020.
La ampliación del Puerto de Miami, en 2015, es un caso muy similar al ocurrido en Fort Lauderdale. Foto: Archivo Clarín.
La controversia recuerda otro episodio, ocurrido en la misma región: el dragado para ampliar Port Miami. Entre 2013 y 2015, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército profundizó y amplió el canal de acceso al puerto para permitir la entrada de buques de mayor tamaño, después de la ampliación del Canal de Panamá. El canal fue llevado hasta unos 55 pies (16,8 metros) de profundidad. El dragado levantó enormes cantidades de sedimentos. Parte de ese material se desplazó hacia los arrecifes cercanos y terminó cubriendo los corales.
Como ahora en Fort Lauderdale, el estudio ambiental previo fue incorrecto. Originalmente, estimaron un daño sobre 3,3 acres de arrecife, pero la evaluación posterior de NOAA determinó que el área afectada llegó a 278 acres, mucho más que lo previsto.
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