La ciudad de Nueva York empleaba a decenas de empleados amparados por el Estatus de Protección Temporal (TPS). El fin de esta protección, impulsado por una decisión de la Corte Suprema, llevó al alcalde de la ciudad Zohran Mamdani a iniciar la revisión de las autorizaciones laborales de esos trabajadores, que formalmente vencieron el pasado 24 de julio.
Mamdani explicó que la ley federal no deja margen de acción y que obliga a separar de sus cargos a aquellos trabajadores que no puedan acreditar una alternativa legal para continuar en sus puestos. Según estimaciones oficiales, decenas de empleados públicos ya se ven afectados de manera directa, aunque la cifra final podría elevarse a varios cientos.
Durante una rueda de prensa, el alcalde reveló que mantuvo una conversación directa con el presidente Donald Trump antes de oficializar las medidas, con el objetivo de solicitarle la restitución del TPS o la firma de un memorando de Salida Forzosa Diferida (DED).
Enfatizó que la comunidad haitiana, integrada por más de 250.000 residentes en la ciudad, resulta un pilar fundamental en sectores fundamentales como la atención médica, la construcción, la hostelería y los servicios públicos.
¿Qué medidas decidió el alcalde Mamdani?
Asimismo, el gobierno de la ciudad agregó que demorar la aplicación de la norma federal habría resultado perjudicial para los propios trabajadores.
El alcalde Zohran Mamdani afirma que habló con Donald Trump para que restableciera el TPS en los trabajadores perjudicados. Foto: Eric Lee. The Times.
La alcaldía buscó evitar sanciones o complicaciones legales mayores para aquellos empleados que contaran con otros visados o estatus migratorios paralelos, como permisos de estudio o trámites de residencia en curso.
Frente al cese de las contrataciones, Mamdani presentó un paquete de medidas de acompañamiento para mitigar el impacto en las familias afectadas. Entre ellas, destacan:
• Ofrecer consultas legales gratuitas para evaluar si califican para otras formas de autorización laboral.
• Brindar asistencia para gestionar el seguro médico y el acceso a otros recursos esenciales para los empleados y sus familias.
• Conectar a cada trabajador afectado con personal de agencias para discutir opciones de separación no disciplinaria o renuncia.
• Establecer opciones para una posible reincorporación en el futuro, en caso de que el trabajador recupere su estatus legal.
Cabe recordar que luego que el fallo de la Corte Suprema dejara en manos de la justicia federal las decisiones sobre la prórroga del TPS, la jueza federal Ana Reyes autorizó a la administración Trump a poner fin a la protección para unos 350.000 haitianos.
“La orden del Tribunal, que había suspendido la fecha de entrada en vigor de la Terminación de la Designación de Haití para el Estatus de Protección Temporal, ya no está en vigor”, escribió Reyes. Tras este fallo, las agencias federales pueden comenzar a deportar a los migrantes afectados.
En el barrio de Little Haiti, en Brooklyn, viven muchos de los migrantes afectados por el final del TPS ( Estatus de Protección Temporal). Foto: Shannon Stapleton. REUTERS.
Varios activistas de la comunidad haitiana advirtieron de los efectos que tendrá el fin del TPS. Haití todavía es un país inestable al que ni el propio Departamento de Estado recomienda viajar debido a la inseguridad. Además, no ha podido recuperarse del todo del terremoto sufrido en 2010 y sigue siendo uno de los países más pobres de América Latina. De esta manera, miles de personas deben regresar, voluntariamente o por la fuerza, a una nación que no está en condiciones de recibirlas.
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