El 1° de septiembre de 2022, Fernando Sabag Montiel apuntó con una pistola a la cabeza de Cristina Kirchner y gatilló a centímetros de su rostro cuando la entonces vicepresidenta saludaba a militantes frente a su departamento de Juncal y Uruguay. El disparo no salió. Cuatro años después, ya condenada en la causa Vialidad y bajo prisión domiciliaria, la ex presidenta volvió a quedar este martes en el centro de una movilización kirchnerista: esta vez frente a San José 1111 se aglutinaron miles de militantes que pidieron por su libertad.

Aquella vigilia en Recoleta había comenzado el 22 de agosto, después de que los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola terminaran sus alegatos en la causa Vialidad y pidieran para Cristina una condena de 12 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. La noche del 1° de septiembre, cuando Cristina regresó del Congreso y se acercó a saludarlos, Sabag Montiel intentó asesinarla. Hoy Cristina cumple -bajo el beneficio de la prisión domiciliaria- una condena a seis años de prisión e inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos, que quedó firme en la causa Vialidad.

El departamento de San José 1111, elegido para cumplir la condena domiciliaria, se convirtió desde entonces en un nuevo epicentro político del kirchnerismo. Allí recibe a dirigentes y mantiene conversaciones con referentes del peronismo, mientras que la calle volvió a ser escenario de dispersas concentraciones de militantes para respaldarla o protestar contra medidas del gobierno de Javier Milei.

Este martes, la militancia volvió a movilizarse frente al edificio al cumplirse cuatro años del atentado. Máximo Kirchner fue el orador principal en el modesto escenario 360 montado en la esquina del departamento de su madre. Saludó a fotógrafos y a la militancia. También los alentó a seguir cantando “Cristina es la conducción. Una canción más y arrancamos”. “Qué lindos que es escucharlos cantar” y con una sonrisa de punta a punta comenzó su intervención. ¿Habrá sido una indirecta a Axel Kicillof con el uso de su metáfora “hay que cantar nuevas canciones”?

La militancia K se reunió frente a San José 1111.

Con un tono de campaña, la bandera argentina de telón de fondo y una militancia en estado de ebullición el diputado pidió “hablar menos de algunos quilombos que tenemos” en relación a la interna que divide al peronismo y “explicar más los problemas económicos”. Además, durante su intervención, el referente de La Cámpora reclamó avances judiciales y alentó una eventual candidatura de la exmandataria de cara a 2027.

Finalizó su discurso criticando el vínculo del presidente Javier Milei con Donald Trump: “Quiero decirles que el año pasado cuando el presidente de otro país dijo que si los argentinos no votábamos a lo que él quería nuestro país la iba a pasar muy mal” en relación a las declaraciones de Trump previas a las legislativas de octubre de 2025, cuando condicionó la continuidad del respaldo estadounidense a una victoria electoral del libertario.

Soy de quien no ha de morir” la canción que sonó cuando Máximo Kirchner se bajó del escenario y la ex presidenta salió a su balcón a saludar a su gente. Vestida de un jean azul y una blusa azul con detalles de jean saludaba con sus manos y hasta les dibujaba corazones. Sonreía, y hasta se reía cuando le cantaban “Cristina presidenta”. Desde el interior del departamento, un integrante de su equipo registraba el momento con el celular.

Máximo Kirchner en San José 1111. Foto: Martín Bonetto

El acto se había iniciado minutos después de las 18 con la lectura del documento de “La democracia no admite la eliminación del adversario”, elaborado y firmado por dirigentes peronistas y referentes de otros espacios políticos que cuestionaron los “discursos de odio”, las fake news y lo que definieron como lawfare. El texto se escuchó a lo largo de la cuadra través de cuatro amplificadores ubicados justo en la esquina y también dentro del departamento de Cristina.

El gobernador bonaerense Axel Kicillof fue uno de los grandes ausentes del encuentro y tampoco firmó el documento que se leyó frente al edificio de la ex presidenta. El faltazo volvió a exponer la distancia política entre el mandatario provincial y el núcleo duro del cristinismo.

Militantes se congregan en San José 1111 donde Cristina Fernandez de Kirchner cumple su condena. Foto: Antonio Becerra Pegoraro

Desde el entorno del gobernador afirmaron que no fue convocado a participar. Kicillof, sin embargo, se pronunció durante el día en su cuenta de X. Ahí sostuvo que Cristina Kirchner está “injustamente detenida” y reclamó avances en la investigación sobre posibles autores intelectuales del atentado. “Es realmente grave que a cuatro años del intento de asesinato la investigación no haya arrojado ningún resultado sobre los autores intelectuales. Hoy Cristina continúa injustamente detenida y el intento de asesinato que sufrió sigue impune. Son dos caras de una misma moneda: un plan para disciplinar al campo popular y amedrentar a todos los que quieran representar a nuestro pueblo”, escribió. Y cerró con un reclamo: “Seguimos exigiendo que se haga justicia”.