Los parques solares suelen verse como espacios técnicos: paneles, cercos, caminos de mantenimiento y transformadores. Pero un estudio liderado por la Universidad de Arkansas está mostrando otra cara de esos terrenos.

El proyecto WildSNaP: Wildlife in Solar through Native Planting, financiado por la Oficina de Tecnologías de Energía Solar del Departamento de Energía, analiza si las granjas solares pueden convertirse también en refugios de biodiversidad.

El equipo dirigido, por el profesor J.D. Willson, compara instalaciones solares con vegetación nativa, sitios tradicionales con pasto cortado o grava y terrenos agrícolas cercanos. La idea es medir presencia de aves, murciélagos, mamíferos, reptiles, anfibios y polinizadores en decenas de sitios de Arkansas y estados vecinos.

En sitios con vegetación nativa y pastoreo de ovejas, los investigadores documentaron mamíferos, anfibios, reptiles, aves y polinizadores.

Para eso usan métodos de bajo impacto: grabadoras automáticas para aves, ranas y murciélagos; cámaras de fauna para mamíferos; cercos guía con cámaras adaptadas para reptiles y anfibios; recorridas visuales; y muestreos de vegetación. En algunos dispositivos, los animales pasan por una abertura y una cámara colocada dentro de un balde registra el movimiento desde arriba.

Los resultados preliminares sorprendieron por la variedad. El laboratorio documentó en sitios solares de Arkansas y Kansas especies como venado cola blanca, coyotes, zorros, mapaches, armadillos, zorrillos, nutrias, tejón americano, gatos monteses, conejos, lagartijas, serpientes, ranas arborícolas, ranas leopardo, sapos, salamandras, monarcas y aves como codornices y halcones.

Paneles, ovejas y hábitat

Uno de los sitios de interés es Happy Solar Farm, en Arkansas. JERA Nex, la compañía propietaria del proyecto, informó que la Universidad de Arkansas estudiaría ese parque por su combinación de hábitat para polinizadores y pastoreo de ovejas, una práctica usada para controlar vegetación sin depender tanto del corte mecánico.

La Universidad de Arkansas estudia cómo los parques solares pueden funcionar como hábitat para fauna silvestre.

El punto central del estudio es que no todos los parques solares son iguales. Una instalación cubierta de grava o pasto corto puede tener poco valor ecológico. En cambio, si se plantan especies nativas, se permite cierta complejidad vegetal y se maneja el sitio con criterios de conservación, el terreno puede ofrecer alimento, refugio y corredores para animales.

Today’s Power, una de las empresas asociadas, informó que sus sitios solares figuraban entre los más biodiversos del estudio hasta ese momento. El profesor Willson dijo que habían visto muchas especies esperables de ambientes de pradera, incluidas especies sensibles como codornices, tortugas de caja, ranas arborícolas, linces, tejones y zorros.

Las cámaras revelaron que bajo y alrededor de los paneles puede haber mucha más vida de la que se ve a simple vista. La energía solar no reemplaza automáticamente a un ecosistema, pero bien diseñada puede dejar de ser solo infraestructura y convertirse también en hábitat.