El proceso de privatización y concesión del Belgrano Cargas podría contar con respaldo financiero de dos organismos multilaterales de crédito. El Poder Ejecutivo estima que habrá una inversión mínima para infraestructura por US$ 500 millones.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través de su brazo para el sector privado, BID Invest, y la Corporación Financiera Internacional (IFC), integrante del Grupo Banco Mundial, enviaron cartas al Gobierno nacional para expresar su interés en financiar a las empresas que resulten adjudicatarias de las concesiones ferroviarias.

En el caso del BID, la entidad señaló que su estrategia para la Argentina busca acompañar reformas destinadas a atraer inversión privada en infraestructura y, en ese marco, manifestó el interés de BID Invest en otorgar financiamiento a las compañías que participen de la licitación pública internacional para las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, junto con la venta del material rodante. El organismo planteó que los recursos podrían destinarse a financiar las inversiones que deban realizar los futuros concesionarios.

“BID Invest podría proveer financiamiento sin garantía soberana, utilizando nuestro propio capital y movilizando capital de otras instituciones financieras”, indicó la carta enviada al Ministerio de Economía. El financiamiento, según aclaró el organismo, quedaría sujeto a la evaluación de cada proyecto y de las empresas ganadoras, además de las aprobaciones de sus comités internos y de su Directorio Ejecutivo.

La IFC, por su parte, también comunicó al Gobierno su interés en proveer financiamiento a las compañías que busquen operar el transporte ferroviario de cargas bajo el esquema de concesión.

La entidad pidió incluso que las autoridades informen a los potenciales oferentes sobre la disponibilidad de este eventual apoyo financiero, en línea con la estrategia del Grupo Banco Mundial para promover inversión privada en infraestructura y mejorar la conectividad y la competitividad.

De todos modos, ambos organismos dejaron en claro que las cartas no representan un compromiso automático de financiamiento. La IFC precisó que su decisión dependerá del análisis de la capacidad financiera de los participantes, de las condiciones de los documentos de licitación y concesión y de la posterior aprobación de su Directorio.

El proceso de licitación será extenso y terminará de definirse en 2027. La operatoria de adjudicación tendrá sus complejidades al tratarse de tres líneas ferroviarias de carga distintas que a su vez contienen tres aspectos a licitar por separado: material rodante, vías y talleres. Es decir, nueve adjudicaciones, que podrían quedar para distintas empresas si así lo determinara el sistema de puntaje que el Gobierno nacional definió para evaluar las ofertas.

Dos de los grupos que manifestaron interés en la privatización del Belgrano Cargas destacaron el potencial de la licitación para modernizar la red ferroviaria y reducir los costos de transporte. Desde Ciara-CEC, cámara que reúne a cerealeras y aceiteras, calificaron la publicación de la Resolución 1350 del Ministerio de Economía como un “hito fundamental” para la competitividad del sector agroindustrial exportador.

Por su parte, Grupo México Transporte (GMXT USA) ratificó su interés en participar del proceso y señaló que comenzó a analizar los pliegos publicados por el Gobierno. La compañía planteó como objetivo transformar la red en “un tren de alta eficiencia, con mayor capacidad de tonelaje y velocidades comerciales competitivas”, con alcance sobre cadenas como la agroindustria, la minería, los hidrocarburos y la industria local.