Las autoridades de Estados Unidos preparan el despliegue de un equipo técnico de búsqueda de la Patrulla Fronteriza en el Gran Cañón, Arizona, para localizar a una persona que permanece desaparecida tras una inundación repentina que dejó dos muertos y obligó a rescatar a casi 80 personas.
La emergencia ocurrió el sábado en Bright Angel Creek, un curso de agua que desemboca en el río Colorado cerca de Phantom Ranch. Los equipos de rescate utilizaron visión nocturna y otros dispositivos para localizar a personas que quedaron atrapadas durante la crecida.
Las autoridades revisaron los permisos de ingreso al parque y las matrículas de los vehículos para establecer cuántas personas podían estar desaparecidas. El comandante de incidentes Dave Black afirmó que, hasta el momento, las pistas disponibles no apuntan a más personas que la que continúa sin ser localizada.
"Hasta el momento, según las pistas que hemos recibido, no tienen motivos para creer que haya alguien más aparte de la persona desaparecida", dijo Black durante una conferencia de prensa, según informó The Guardian.
Dos muertos y un excursionista desaparecido
Las víctimas fueron identificadas por sus familiares como John Giusti, de 46 años, y Brent Rosenkranz, de 42. Ambos eran amigos y realizaban una excursión juntos en el fondo del Gran Cañón.
Dave Black, comandante de incidentes en el Parque Nacional del Gran Cañón, ofrece información actualizada sobre las mortales inundaciones repentinas ocurridas en el borde sur del cañón, en el norte de Arizona, el lunes 31 de agosto de 2026. Fot: AP Photo/Ty ONeil.
Giusti era quiropráctico, mientras que Rosenkranz era propietario de un estudio de artes marciales. Un tercer integrante del grupo, el piloto Timothy Smith, de 53 años, continúa desaparecido. Los tres habían acampado desde el viernes en el fondo del cañón, según informó The Guardian.
El excursionista Daniel Evans relató que antes de la tormenta más intensa hubo varios episodios de lluvia. Tenía previsto descansar durante las horas de mayor calor y pasar la noche cerca del campamento Bright Angel, una de las zonas más afectadas.
Los guardaparques primero consideraron que el lugar era seguro. Sin embargo, cuando comenzó el aguacero más fuerte, le indicaron que debía abandonar el área.
La niebla y la lluvia caen sobre Plateau Point en el Gran Cañón el 31 de agosto de 2026, en el Parque Nacional del Gran Cañón, Arizona. Foto: AP Photo/Josh Biggs.
Más lluvias complican las tareas de rescate
Las autoridades también enfrentan un nuevo riesgo. Los pronósticos anticipan más lluvias torrenciales y tormentas eléctricas, con posibilidades de nuevas inundaciones repentinas, desprendimientos de rocas y deslizamientos de tierra.
Las inundaciones repentinas son frecuentes en el Gran Cañón durante la temporada de monzones. Según informó The Guardian, la combinación de un terreno árido y fuertes precipitaciones puede transformar una tormenta intensa en una peligrosa corriente de agua dentro del cañón.
El fenómeno también provocó daños importantes en la infraestructura. La tubería que abastece de agua a los visitantes y a unas 1.600 personas de Grand Canyon Village sufrió graves daños. Las primeras evaluaciones indican que cerca del 40% de la tubería quedó dañada o destruida.
Un tramo de tubería que lleva agua al borde sur del Parque Nacional del Gran Cañón se ve debajo del Bright Angel Lodge en Arizona, 30 de agosto de 2024. Foto: AP Photo/Ty ONeil, File.
La tormenta además afectó una zona golpeada por el incendio forestal Dragon Bravo, que en 2025 arrasó casi 150.000 acres y destruyó el histórico Grand Canyon Lodge.
El hidroclimatólogo A. Park Williams explicó que el monzón de este año presenta una intensidad particular por la mayor cantidad de vapor de agua en la atmósfera. Según el especialista, el fenómeno de El Niño contribuye a este escenario y podría convertirse en uno de los más intensos registrados.
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