El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años alcanzó este martes su nivel más alto desde enero de 2025, impulsado por el repunte del petróleo y las preocupaciones sobre la inflación ante la escalada de las tensiones en Oriente Medio.

La rentabilidad del bono a diez años subió unos 3 puntos básicos, hasta el 4,788 %, su nivel más alto desde mediados de enero de 2025, antes de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, volviera al poder.

Además, el rendimiento del bono a 30 años avanzaba más de 2 puntos básicos, hasta el 5,272 %, mientras que el de la deuda a dos años se situaba en torno al 4,362 %.

Los inversores evalúan la evolución del conflicto en Oriente Medio después de que las fuerzas estadounidenses lanzaran nuevos ataques contra Irán y un petrolero fuera alcanzado por proyectiles de origen desconocido frente a las costas de Omán, en el estrecho de Ormuz.

La escalada volvió a impulsar los precios del crudo y el petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) superaba esta mañana los 88 dólares por barril, lo que ha "alimentado las preocupaciones por la inflación y provocado ventas de bonos", elevando sus rendimientos, señala en una nota la experta Ulrike Hoffmann-Burchardi, recoge CNBC.

Según la analista, "la incertidumbre sobre la trayectoria de la política monetaria de la Fed, las preocupaciones fiscales y el aumento de la emisión de deuda vinculada a la inteligencia artificial también han mantenido bajo presión al mercado de bonos".