La oficina del primer ministro británico Andy Burnham contraatacó a Donald Trump luego de que el presidente de los Estados Unidos sugiriera que podría retirar su apoyo a Gran Bretaña sobre las Islas Malvinas.

El presidente de los Estados Unidos dijo el lunes que estaba "revisando" su posición en el Territorio Británico de Ultramar. Aunque Washington siempre apoyó la administración unilateral británica sobre las islas del Atlántico Sur que Argentina le reclama al Reino Unido, siempre dijo tener una posición diplomática "neutral".

Cuando se le preguntó el lunes si estaba revisando la posición de los Estados Unidos, Trump dijo: "Siempre reviso las posiciones, y esa es una de ellas".

En respuesta, el portavoz oficial del primer ministro Andy Burnham dijo: "En el verano establecimos nuestra posición muy claramente y eso no ha cambiado. Los isleños de las Falklands son británicos, con derecho a determinar su propio futuro. Han expresado su deseo de seguir siendo un Territorio Británico de Ultramar y nuestro compromiso con ellos es inquebrantable".

También el ministro de Hacienda británico se refirió al punto que tiene en tensión a Londres y Washington desde la llegada de Trump, que en realidad está utilizando su alianza con Javier Milei y a la Argentina para presionar a los laboristas británicos que apoyen sus guerras en Oriente, medio y sobre todo con Irán.

"Son británicas y seguirán siendo británicas", dijo John Healey, secretario de Hacienda, mientras desde las islas publican informaciones sobre los preparativos económicos para la industria petrolera que quieren llevar adelante una empresa británica y otra Israel a partir de 2028.

A diferencia del entusiasmo y excitación con que el gobierno se cuando se difundió un email del pentágono meses atrás sugiriendo este cambio de posición de Trump, esta vez impera la cautela.

Mientras Milei sostuvo este martes que habia pasado "algo muy fuerte" con lo que dijo Trump, en las últimas horas, de hecho, el Canciller, pablo Quirno, se refirió con cuidado al tema. Sostuvo que la solución al reclamo de soberanía era "diplomática".

Hay que "tener acciones más concretas" sobre las Islas Malvinas, aseguró que la "obligación es mantener el reclamo", y aclaró que "no hay un triángulo mágico" con los Estados Unidos, sostuvo.

Milei tiene entre sus planes un viaje a Londres y quiere avanzar en un acuerdo comercial con el Reino Unido, pero la “malvinización” de la relación bilateral se lo complica. También lo complicó el despliegue de una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” por parte de los jugadores de la Selección argentina durante el Mundial de Fútbol en Estados Unidos.

En pasado cuando Trump estaba muy enojado con el ex primer ministro Keir Starmer y con otros países de la OTAN -como España- por su negativa a colaborar con la guerra de Estados Unidos e Israel, contra la República, islámica de Irán, se filtró un email del Pentágono a través de la agencia de noticias Reuters.

El contenido de ese supuesto email fue publicado el 24 de abril y hablaba de que se evaluaba en el gobierno del republicano revisar la posición diplomática de Estados Unidos respecto de territorios europeos considerados “posesiones imperiales”, y se mencionaban específicamente las Malvinas, la toponimia británica y algunos de sus aliados en el mundo llaman Islas Falkland.

La idea era detrás de ello que si los laboristas de Gran Bretaña no acompañaban a Estados Unidos en determinadas cuestiones militares, Washington podría utilizar la cuestión Malvinas como instrumento de presión.

Esto era especialmente sensible porque EE.UU. históricamente se había inclinado hacia Londres, tanto en la guerra, como actualmente, pese a su posición supuesta neutralidad.

De hecho, tras los festejos de gobierno de Milei, de esa posición, que ahora no están mostrando, tanto el secretario de Estado, Marco Rubio, como el Embajador de Donald Trump en la Argentina, Peter Lamelas, se han manifestado en la línea de la neutralidad.

El mismo Rubio descalificó la filtración del Pentágono al definirla como "solo un email".

Tanto como Starmer como todo el arco político opositor y a la derecha -incluyendo al aliado de Milei Nigel Farage - salió a decir que la posición británica no había cambiado:

* la soberanía pertenece al Reino Unido;

* el derecho de autodeterminación de los isleños es central;