Óscar Casas organiza buena parte de sus mañanas alrededor del desayuno. A los 27 años, el actor mantiene esa comida incluso cuando un rodaje obliga a empezar la jornada antes del amanecer.
La rutina de Óscar Casas combina alimentación y ejercicio diario, dos hábitos que sostiene desde hace años y que también adapta cuando un personaje exige cambios físicos.
Sin embargo, durante algunos trabajos pasó por el extremo contrario y llegó a seguir dietas muy restrictivas para modificar su cuerpo en poco tiempo.
"Necesito desayunar dos tostadas con tomate, pavo y queso fresco. En dietas estrictas solo comí una lata de atún al día"
“Siempre tengo que desayunar, sea la hora que sea”, explicó Óscar Casas al describir una de las reglas que mantiene incluso durante los rodajes.
Si lo recogen a las cinco de la mañana, contó, se levanta alrededor de las 4.15. Ese margen le permite ducharse y preparar personalmente su desayuno antes de salir.
La fórmula casi no cambia: dos tostadas de pan de centeno con tomate rallado, lonchas de pavo, queso fresco, aceite, sal y pimienta.
La fórmula casi no cambia. Foto: IG/oscar_casas_
El pan es uno de los alimentos que más le cuesta dejar afuera. Casas reconoció que forma parte de sus comidas habituales y que no quiere renunciar a él cuando no existe una exigencia específica para un personaje.
Esa rutina contrasta con una etapa en la que tuvo que bajar drásticamente su ingesta. “Tomaba una lata de atún por la mañana y esa era mi alimentación durante todo el día”, recordó en El Cine de la SER.
La experiencia dejó huella incluso después del rodaje. El actor contó entre risas que en aquel momento disfrutaba esa lata, pero que hoy ya no soporta ni siquiera su olor.
Entrena todos los días y dejó completamente el alcohol
La alimentación de Casas está acompañada por una rutina de ejercicio sostenida. “Yo entreno todos los días, el deporte forma parte de mi vida”, explicó en una entrevista con Men’s Health.
El actor relaciona esa constancia tanto con su trabajo como con una cuestión personal. Según contó, entrenar le aporta “una paz mental increíble” y una sensación de compromiso consigo mismo.
El actor relaciona esa constancia tanto con su trabajo como con una cuestión personal. Foto: IG/oscar_casas_
No todas las sesiones responden al mismo objetivo. La preparación física cambia según el personaje, especialmente cuando un papel exige ganar musculatura, perder peso o aprender movimientos específicos.
Uno de esos trabajos fue el del gimnasta español Gervasio Deferr. Después de aquella preparación, Casas mantuvo una decisión que había tomado durante el proceso: dejar completamente el alcohol.
“Sigo sin tocar nada de alcohol”, contó. También reconoció que durante el verano puede resultar más difícil porque su consumo está muy normalizado en encuentros sociales.
Queso, comida basura y una alimentación lejos de las prohibiciones
“Peco demasiado con la comida basura, ¡es imposible resistirse!”, admitió Óscar Casas al hablar de aquellos alimentos que mantiene fuera de cualquier rutina estricta. Otro de sus favoritos es el queso. En una entrevista con Esquire lo definió directamente como “lo mejor del mundo” y lo señaló como uno de sus imprescindibles para un aperitivo.
Ese margen contrasta con las preparaciones físicas que exige su profesión. Casas empezó a actuar cuando era niño y durante su carrera tuvo que modificar entrenamiento y alimentación según las necesidades de distintos personajes.
En 2026 estrenó Ídolos, donde interpreta a un joven piloto de motociclismo junto a Ana Mena. También protagonizó Deseo, con Ludwika Paleta, y rodó Lucidez, un thriller psicológico dirigido por Gonzalo Bendala.
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