La edad no tiene por qué ser un obstáculo para tener brazos fuertes y definidos. A partir de los 60 años, el entrenamiento de fuerza puede ayudar a conservar la masa muscular y reducir la pérdida de firmeza que suele aparecer con el paso del tiempo. La fisioterapeuta y entrenadora personal Inés Jiménez sostiene que la clave está en trabajar los músculos de forma constante y acompañar el ejercicio con una alimentación adecuada.
“Para unos brazos sin flacidez a los 60 años, lo más importante es tener buen músculo y trabajarlo sin dejar de hacer ejercicio”, explica la especialista, según informó InStyle. Su planteo parte de una idea sencilla sobre la composición corporal. “La flacidez no deja de ser falta de músculo y sobras de grasa”, señala.
Por eso, alcanzar unos brazos más tonificados no depende de una rutina exclusiva para esa zona. La experta recomienda combinar ejercicios específicos con un entrenamiento general que involucre todo el cuerpo. La razón es que no resulta posible elegir de qué parte del cuerpo se pierde grasa.
La importancia de ganar músculo después de los 50
Durante años, las pesas quedaron asociadas con objetivos vinculados al aumento de volumen muscular. Sin embargo, el entrenamiento de fuerza adquirió mayor protagonismo entre las mujeres que buscan conservar fuerza y firmeza a medida que pasan los años.
La necesidad de crear músculo cobra especial importancia a partir de los 50 años, una etapa en la que puede producirse una mayor pérdida de masa muscular. Por esa razón, el trabajo de fuerza ocupa un lugar central dentro de una rutina orientada a mantener los brazos firmes.
Inés Jiménez explicó cómo tener unos brazos tonificados. Foto: captura Ig @ardebarrestudio.
El ejercicio debe acompañarse con una alimentación saludable y rica en proteínas. Según Jiménez, ambos factores permiten favorecer el desarrollo de masa muscular y contribuir a la reducción de grasa corporal.
La especialista también aconseja distribuir el entrenamiento. Una opción consiste en alternar jornadas destinadas a la parte superior e inferior del cuerpo y sumar sesiones de trabajo global. Esta organización permite variar los grupos musculares y respetar los períodos de descanso.
Cinco ejercicios para trabajar los brazos
Para quienes quieren comenzar a fortalecer esta zona, Jiménez recomienda cinco movimientos que pueden adaptarse al nivel físico de cada persona.
A partir de los 60 años el entrenamiento de fuerza puede ayudar a conservar la masa muscular. Foto: captura Ig @ardebarrestudio.
Curl de bíceps
Es un ejercicio clásico para trabajar los brazos. La recomendación es aumentar el peso de forma progresiva y evitar cargas superiores a la capacidad de cada persona.
Press de hombros
Se concentra en los hombros, pero también permite trabajar diferentes músculos del tren superior y desarrollar mayor fuerza en los brazos.
Plancha de tríceps
No requiere equipamiento. Para comenzar, se puede reducir la dificultad con apoyo de las rodillas y avanzar de forma gradual.
Alcanzar unos brazos más tonificados no depende de una rutina exclusiva para esa zona. Foto: captura Ig @ardebarrestudio.
Patada de tríceps
Se enfoca en la zona posterior del brazo, una de las áreas que más preocupa cuando aparece la pérdida de firmeza.
Fondos de tríceps
Es un ejercicio que exige resistencia, pero puede adaptarse según el nivel de cada persona.
A los 40, 50 o 60 años, el objetivo de conservar unos brazos fuertes requiere una combinación de entrenamiento de fuerza, alimentación saludable y descanso. La constancia completa una fórmula que, según la especialista, permite trabajar la masa muscular y mantener la firmeza con el paso del tiempo.
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