ASHEVILLE, Carolina del Norte, EE.UU. (AP) — El secretario del Tesoro Scott Bessent tratará de movilizar a las mayores economías del mundo en un momento en que Estados Unidos ha alterado el orden internacional con aranceles a aliados y una guerra contra Irán mantiene altos los precios de la gasolina.

Bessent encabezará las reuniones de los ministros de finanzas del Grupo de los 20 en Asheville, Carolina del Norte, el lunes y el martes. Tratará allí de centrar la atención en una serie de asuntos destinados a concitar apoyo a varios temas, desde el crecimiento económico hasta el aumento de la deuda.

Sin embargo, el evento llega poco después de que se reanudaran las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, y en momentos en que la fricción comercial con Canadá se disparó tras el colapso de las negociaciones que derivó en una escalada de aranceles.

Daniel Fried, ex subsecretario de Estado para Asuntos Europeos en el gobierno de George W. Bush, señaló que Estados Unidos podría “tener dificultades para movilizar a sus amigos y aliados habituales” dadas las circunstancias.

Si Bessent y otros funcionarios del gobierno quieren apoyo internacional, añadió, tendrán que “poner más cuidado en consultar con aliados y socios de lo que Estados Unidos ha mostrado en los últimos meses”.

Bessent quiere que otros países ayuden a Washington a aislar a Irán para forzar su capitulación durante una guerra que recientemente superó la marca de seis meses. Aunque Estados Unidos volvió a atacar a Irán el domingo, el gobierno había indicado anteriormente su intención de centrarse en la presión económica, más que en la acción militar, para alcanzar sus objetivos.

Bessent dijo a The Associated Press el domingo que el Tesoro planea imponer sanciones a otro banco. También afirmó que el gobierno está preparado para ejercer “violencia financiera en caso necesario”.

Hasta ahora, el presidente Donald Trump no ha cumplido las amenazas de un “Día D económico” para Irán sino que se ha limitado a emitir advertencias a los socios comerciales de Irán. Un desafío particular es China, que es el mayor comprador de petróleo iraní.

Bessent declaró a AP que “todas las opciones están sobre la mesa” en lo que respecta a sancionar a Beijing por sus compras continuadas.

Pero rechazó la idea de que el gobierno fuera reacio a confrontar a China, al calificarla como “una narrativa completamente falsa que los medios adoptaron”. Insistió en que China y Estados Unidos coinciden en la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz y evitar que Irán desarrolle un arma nuclear.

Las reuniones del G20 se celebran en Asheville, que quedó devastada por el huracán Helene en septiembre de 2024. El desastre natural causó la muerte de más de 250 personas y provocó casi 80.000 millones de dólares en daños desde Florida hasta las Carolinas.

Bessent cita la reconstrucción de Asheville como un telón de fondo simbólico para las conversaciones sobre crecimiento económico.

“Queremos que el resto del mundo se sume a nuestra agenda de crecimiento, ya sea la desregulación, la independencia energética, y queremos hablar de los desequilibrios globales, las regulaciones bancarias, cierta reestructuración de deuda soberana para los países en desarrollo”, Bessent dijo a AP.

Añadió que “el mundo tiene esta montaña de deuda, y sí tenemos que crecer para salir de ella”.