Fueron dos segundos, nada más. Y en ese instante, Nahir Galarza, que tenía tan solo 19 años, mató a Fernando Pastorizzo, de 20 y con quien llevaba una relación que, según ella, era tóxica porque él la acosaba y maltrataba. Hacía tiempo que la pareja mantenía un vínculo íntimo y sentimental, con idas y vueltas, y también peleas, como los novios a esa edad; pero lo cierto es que la joven fue quien terminó efectuando el par de disparos que consumaron uno de los crímenes recientes de la historia policial argentina con mayor cobertura mediática y que fue llevado a la ficción y series documentales.

Ya pasaron casi nueve años de este homicidio -cometido en diciembre de 2017 en Gualeguaychú-, pero cuando el 2 de agosto pasado ocurrió un caso similar en Chaco, la opinión pública volvió a recordarlo como si hubiera sido ayer.

Nahir fue condenada a prisión perpetua el 3 de julio de 2018 y ese día se convirtió en la mujer más joven en haber recibido la pena máxima en Argentina. La justicia no le creyó que los disparos fueron accidentales y que ella era víctima de violencia de género -situación que no denunció antes del hecho-, y la halló culpable del delito de “homicidio calificado por ser de una persona con la cual mantenía o ha mantenido una relación de pareja”.

La joven estudiante de Abogacía terminó en la cárcel y desde entonces intentó revertir un fallo que, por ahora, sigue siendo confirmado por distintas instancias judiciales.

En el juicio oral, Nahir dio su versión de lo ocurrido y realizó un extenso repaso de cómo era su relación con Fernando, desde que se conocieron en su fiesta de 15, y de todos los incidentes que tuvieron y desembocaron en la noche del crimen. Relató como esa madrugada estuvieron en su casa, tuvieron relaciones, discutieron y él la agarró de los brazos y del pelo para luego irse juntos en moto y con la pistola 9 milímetros del padre de ella, Marcelo Galarza, quien se desempeñaba como oficial principal de la Policía de Entre Ríos y descansaba en el interior de la vivienda.

Nahir siempre sostuvo que fue un accidente y que era víctima de violencia de género.

“(...) él agarró la moto con las dos manos, me agarré de él y le saqué el arma, y se la saqué solamente, no tengo idea como la agarré (…) él se dio cuenta y frenó la moto, y cuando la frena yo me hice, los dos, no sé, yo de repente me había quedado aturdida, y nos caímos los dos para el costado, y enseguida cuando yo me alcanzó a levantar, y me fue de nuevo, que esto que dije que me quedé aturdida, esos fueron los dos disparos, pero fueron dos segundos nada más, fue todo rápido, contó ella ante el tribunal.

Nahir explicó que luego de los disparos su mente quedó en “blanco” y no sabía qué hacer, así que se fue a su casa.

“Yo soy la única que estuvo ahí, y puedo asegurar que no, que fue todo rápido, que ninguno de los dos tuvo tiempo a nada, que fue un accidente, y a Fernando por más cosas que me haya hecho, tampoco le hubiera deseado que pasara eso”, argumentó.

Por su parte, los expertos a cargo de los peritajes balísticos y criminalísticos descartaron por la posición de ambos, la distancia -entre 20 y 50 centímetros- y la trayectoria que los disparos hayan sido accidentales. Además, era un arma que resultaba imposible que se disparara sin querer.

“(...) la situación descripta por la imputada resulta absolutamente insólita e imposible de concretarse con los datos que arrojan los elementos de prueba rendidos e incorporados”, sostuvo la sentencia de primera instancia.

Además, en el fallo sostuvieron que la joven fue “acomodando” su versión en las distintas instancias en las que declaró durante la investigación a partir de los datos que iban surgiendo del expediente.

La “Nahir chaqueña”

La madrugada de este 2 de agosto, Victoria Cantero (25) mató a puñaladas a su novio Julián Álvarez Guardia (29), cuando ambos se encontraban en la casa de él, en Resistencia, Chaco. La joven declaró ante los policías que la custodiaban en el hospital que ella reaccionó ante un ataque de él y se defendió.

“Sí, hubo una pelea cuando volvimos de un boliche, discutimos, él me rompió el celular, yo me defendí, reaccioné y lo ataqué”, le dijo a los oficiales, aunque luego la joven se negó a declarar ante la justicia.

Victoria Cantero, la joven chaqueña detenida por el crimen de su novio, Matías Álvarez Guardia, en Chaco.

El ataque fue con un cuchillo tipo Tramontina. Hubo seis puñaladas, una de las cuales, en la base del cuello, fue la mortal, a pesar de que la víctima alcanzó a ser trasladada al Hospital Perrando, adonde llegó ya sin vida.

De acuerdo a la investigación, no hubo denuncias previas de violencia de género de parte de Cantero y sí había una presentación realizada por Álvarez Guardia, de noviembre de 2025, cuando después de una fuerte pelea, ella le rompió el vidrio del auto de su novio. Pero como él se abstuvo de accionar penalmente, la causa fue archivada.

Julián era el mejor amigo de Facundo Cantero, hermano de Victoria, y a quien la víctima alcanzó a llamar inmediatamente después de ser apuñalado: "Venite por favor, Victoria me cortó, estoy sangrando“.

Por su parte, Lucas Achinelli (29) el otro "hermano" de aquellos dos fue muy claro sobre cómo era la relación entre Julián y la joven: "Le supliqué para que la dejara, él era su rehén”.

Este miércoles 2 de septiembre, al cumplirse un mes del crimen, familiares y amigos de la víctima marcharán en reclamo de justicia desde las 19 y realizarán "un abrazo" a la Plaza 25 de Mayo de Resistencia.

El antecedente entrerriano

El 18 de abril del 2015 Paula Araceli Benítez tenía 18 años cuando, junto a su novio de 17, mató a golpes con un palo de amasar a su mamá, Lorena Zanetti (38), en la ciudad entrerriana de Colón. Luego la ahorcó con un cable, finalmente, incendió la casa en un intento de borrar pruebas y simular un accidente.

Paula Araceli Benítez, perpetua por matricidio.

El objetivo de la chica era robar el dinero que su papá había retirado del banco y con el que pensaba comprar un auto. Mientras que el hombre al momento del asesinato se encontraba trabajando en una panadería.

Benítez fue condenada a perpetua en 2016, cuando tenía 19 años, 8 meses y 1 día. Nahir, en tanto, fue hallada culpable cuando tenía 19 años, 7 meses y 21 días.

AA