Más que una simple baraja de 78 cartas, para Belén Senlle el tarot "es una tecnología para la imaginación". Como una semilla, esta idea marcó el camino que le permitió a la lanusense de 33 años construir una carrera internacional y llegar a lugares impensados.

"Me encontré haciendo cosas acá que jamás pensé que iba a hacer con el tarot; por ejemplo, leer las cartas para los Brit Awards, leer cartas para American Express, cosas loquísimas para mí", contó, con asombro en su mirada.

Desde su estudio en Londres, ciudad donde vive desde hace seis años, Belén le explicó a Clarín cómo la frustración en las artes, más que truncar su camino, selló su destino con el esoterismo, donde encontró un espacio para dejar fluir su creatividad.

Además de atender consultas particulares, la argentina participa de eventos culturales y corporativos en el Reino Unido. Foto: Sofia Ungar

"El deseo mío era poder vivir de mi arte; yo quería vivir de mis pinturas y de mis grabados", sostuvo durante una videollamada con este medio.

De las artes visuales al descubrimiento del tarot

Nacida en Lanús, en el Conurbano bonaerense, el recorrido de Belén comenzó en los pasillos y las aulas de lo que hoy es la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Allí estudió Artes Visuales. Fue durante su primer año de estudios que, un día, sin buscarlo ni imaginarlo, encontró un libro de tarot que le cambió la vida.

En sus páginas notó "inmediatamente" la relación del tarot con las artes renacentistas y el arte medieval europeo. Allí encontró "cosas que ya estudiaba" y se interesó por la materia.

Belén Senlle dicta cursos y talleres de tarot para alumnos de distintos países. Foto: Sofia Ungar

Así, para Belén, el tarot se presentó como "un artefacto que sirve para generar sentido". "Es poderosísimo mostrarle a una persona distintos escenarios posibles, distintas vías, abrir las posibilidades de lo que uno se anima a soñar; puede llegar a ser transformador", agregó.

A los 20 años convirtió el tarot en su principal ingreso económico. Fue un proceso "orgánico", afirmó. La gente empezó a ofrecerle dinero a cambio de algo que para ella seguía siendo "medio loco" y "muy poderoso": "abrir un mazo de cartas" y "traer temas, tópicos o proyectar la vida en pedazos de papeles".

Emigrar para empezar de nuevo

Durante años construyó una carrera en torno al tarot, realizando lecturas en eventos y sesiones, incluso en el barrio porteño de San Telmo. Sin embargo, también tenía otro sueño: mudarse y vivir "una experiencia en algún lado". Al principio pensó en Alemania, pero finalmente se decidió por el Reino Unido. A los 27 años se mudó a Londres, donde comenzó su vida desde cero.

Al principio fue difícil. Había barreras que superar, como el idioma o el hecho de no conocer a nadie, excepto a quien era su pareja en aquel entonces. También tuvo que dejar atrás la vida que había construido en Buenos Aires, despedirse de sus clientes y de la comunidad que tanto esfuerzo le había costado formar.

La enseñanza es uno de los ejes de su carrera, junto con las lecturas, el diseño de mazos y las conferencias. Foto: Sofia Ungar.

Además, tuvo que adaptarse a una nueva realidad económica, sin mencionar el desafío que supuso derribar prejuicios en torno al tarot. "Pensaba que los ingleses no estarían interesados en esto, pero la verdad es que ellos tienen una historia de paganismos, tradiciones folklóricas e históricas muy arraigadas con cuestiones ocultistas o mágicas", señaló.

Aunque en Londres tuvo que comenzar de cero, replicó el mismo recorrido que había hecho en Buenos Aires. Buscó nuevos lugares y tejió redes con nuevos espacios. "Estoy muy agradecida porque la ciudad, para lo que hago, me inspira mucho y me da mucho la bienvenida. Para lo que hago hay mucho lugar acá", afirmó.

Hoy divide su tiempo entre el College of Psychic Studies, donde dicta sesiones y clases de tarot; She's Lost Control, un espacio desde el que trabaja para marcas y eventos; y su propio estudio, donde desarrolla talleres y diseña mazos como Claridad.

"Claridad", el mazo de tarot diseñado por Belén Senlle, nació a partir de su experiencia como artista visual, docente y tarotista. Foto: Sofia Ungar

"Había cosas que yo tenía ganas de probar en una lectura: ¿qué pasa si yo cambio cosas de la herramienta? ¿Cómo esto me va a permitir modificar cosas del lenguaje?", explicó.

Belén buscó correrse de los estilos tradicionales, con iconografías monárquicas, europeas y medievales, para habilitar "otras posibilidades de lenguaje en una interpretación" y cambiar la manera en que se desarrolla un tema durante una tirada de cartas.

Entre el tarot y la Psicología

Paradójicamente, Belén se concibe a sí misma como una persona "totalmente" escéptica. Entiende que existen prejuicios en torno al esoterismo, pero sabe muy bien que no hay "un poder sobrenatural" en el tarot.

"Lo que creo es que hay algo lúdico, un poco loco, un poco extraño, fuera de lo normal, que es sentarse con un pack de cartas a hacerse preguntas que pueden cambiar el sentido de una vida", remarcó.

Radicada en Londres desde hace seis años, Senlle combina su trabajo como tarotista con sus estudios de Psicología. Foto: Sofia Ungar

A su vez, estudia Psicología Clínica en Goldsmiths, University of London, formación que le permite tender un puente con el tarot desde conceptos como la interpretación, la asociación libre y la proyección, aunque con limitaciones, ya que en Londres "la psicología es muy biológica" y está más orientada a lo clínico. De ahí que su trabajo se apoye más en lo artístico y lo creativo.

De esta forma, Belén encontró en el tarot una síntesis de su vida y de su trayectoria. Gracias a esta actividad trabajó en Estados Unidos, España, Italia, México y Francia, algo que para ella era "impensado".

Belén jamás imaginó lo que la vida le tenía preparado. Hoy asegura que todo fue posible gracias a la capacidad de generar lazos humanos, "algo que el tarot tiene".

"Eso es lo que más me sorprende y lo que me gustaría seguir cultivando. Incluso con gente que pensás que no tiene nada que ver. Eso es lo que más me gusta de estos años y lo que me gustaría seguir haciendo", completó.