En un arrebato de violencia descontrolada, grupos de habitantes de la Villa Tranquila, en Avellaneda, atacaron a golpes a dos policías, arrojaron piedras y botellazos contra los agentes y los patrulleros, al punto que le sacaron la llave a un móvil de la Policía bonaerense, todo porque una oficial que vive en ese barrio había logrado que una grúa fuera a remover un auto mal estacionado.

Los incidentes ocurrieron en la tarde del viernes sobre la calle Manuel Estévez al 800, a casi una cuadra de la margen este del Riachuelo, donde un hombre terminó en el hospital Pedro Fiorito con una herida de bala en el hombro que recibió cuando una de las agentes forcejeaba con un grupo violento que intentaba robarle su arma.

Al parecer la presencia de un auto estacionado por un remisero en un sector del barrio había generado molestias a algunos vecinos, situación que una oficial que vive en la zona intentó componer pidiendo por teléfono ayuda al programa de Cuidadores Ciudadanos de la Municipalidad de Avellaneda y logró que una grúa llegara al lugar para levantar el vehículo.

Pero, siempre según fuentes de la investigación, cuando intentaban iniciar el acarreo del vehículo un grupo de personas se abalanzó con insultos y amenazas, para luego pasar directamente a la violencia física contra la mujer policía.

La oficial cayó al piso mientras varias personas le pegaban y le robaban sus pertenencias, entre ellas un cargador de su arma que luego con los refuerzos policiales pudo ser recuperado.

Estevez al 800, en Villa Tranquila, Avellaneda, donde ocurrieron los incidentes

La llegada de al menos ocho patrulleros y más policías pareció servir de incentivo para los violentos que empezaron a lanzar palos, piedras y botellas contra los móviles de la fuerza de seguridad de la provincia que solo tiene la función de prevenir delitos, atender emergencias y proteger el orden público.

Uno de esos vehículos también fue prácticamente saqueado por los grupos enajenados que atacaron a un sargento que conducía el patrullero, lo golpearon, le sacaron la llave al móvil mientras intentaba destrozarlo, mientras varios vecinos filmaban de cerca la situación.

La secuencia quedó grabada en filmaciones de teléfonos celulares y cámaras de seguridad de los comercios de la zona. Y lo sorprendente es que casi nadie atinó a frenar la violencia y evitar el ataque en manada contra los agentes policiales que habían sido capturados.

El caso quedó bajo investigación de la Fiscalía de Instrucción 3 de Avellaneda, mientras la División Asuntos Internos de la Policía bonaerense abrió un sumario contra las dos agentes policiales que dieron inicio al operativo para remover el auto.

En ese sentido, las fuentes señalaron que no se descarta que una disputa vecinal en la que se habría involucrado una de las agentes haya sido el germen de los desmanes del viernes y apuntaron que en tal caso "será sancionada" porque no corresponde mezclar las cuestiones personales con el trabajo de las fuerzas de seguridad.

En principio, ya les sacaron el armamento provisoriamente, mientras avanzan las investigaciones internas de la Policía bonaerense y de la justicia provincial.

Operativos policiales en "Villa Tranquila", Avellaneda. Archivo/ Juan José Traverso

Sobre los vecinos, la Fiscalía 3 abrió una causa por daños, atentado a la autoridad, robo, lesiones agravadas, violación a la tenencia y manipulación de armas del personal policial, mientras la Unidad Fiscal de Investigaciones 4 pidió identificar a los efectivos que intervinieron en el operativo a la vez que avanza el sumario de la Auditoría General de Asuntos Internos (AGAI) de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

En medio de la catarata de piedrazos, los videos muestran también como al menos seis patrulleros que habían llegado de refuerzo para rescatar a sus colegas atrapados por los habitantes de la Villa Tranquila tuvieron que escapar de la zona marcha atrás para evitar al menos que hubiera más daños a los móviles.