Las cartas de Hermann Hesse -autor de los mega clásicos Siddhartha y El lobo estepario, y premio Nobel de Literatura en 1946- guardan algunas claves fundamentales de su pensamiento.

En una de ellas, con fecha en 1960, escribió: “Para que lo posible llegue a aparecer, primero es necesario insistir en aquello que parece imposible, hasta abrir el camino”.

Como recopila una nota del sitio The Objective, la frase no surge como una sentencia aislada. Esta forma parte de un intercambio epistolar con su cuñado, Wilhelm Gundert, especialista en estudios del Extremo Oriente y traductor del Bi Yän Lu, uno de los textos esenciales del budismo zen.

La fecha de la carta tampoco es menor. Hesse se encontraba en los últimos años de su vida y su escritura había virado hacia una mayor reflexión. En varios de sus textos de esa época, queda manifiesta su tendencia a una mirada introspectiva y un reordenamiento de sus experiencias más profundas.

La relación con el budismo zen

Aunque parezca llamativa la recomendación de comenzar con lo imposible, esto tiene una sincronía perfecta con el budismo zen.

El lobo estepario es una de las obras clave de Hermann Hesse. Foto IA (imagen ilustrativa).

De acuerdo a esta corriente de pensamiento, algo que parece imposible no se ve como un obstáculo definitivo, sino como una oportunidad para comprender las cosas de otra manera.

Por eso, cuando Hesse habla de insistir en lo imposible, no se refiere solo a esforzarse más, También hace alusión a la forma de ver la realidad.

En el mismo sentido, la nota de The Objective aclara que para Hesse escribir no era repetir lo que sabía. Por el contrario, buscaba empujar sus límites e ideas.

En este sentido, él tenía la noción de que lo imposible era un espacio de creación; y no un freno. La crítica contemporánea, no obstante, señala que Hesse tiene una tendencia a la idealización del esfuerzo individual como vía exclusiva de crecimiento. Una perspectiva que deja de lado las condiciones sociales y situaciones de base, como determinantes en las posibilidades reales de progreso.

Hermann Hesse en sus últimos años escribió reflexiones sobre la vida Foto web.

Aunque, concretamente, en la carta de 1960, escrita poco antes de su muerte, Hesse no propone sostener las metas y sueños, aunque parezcan inaccesibles. Esta reflexión puede contraponerse a la inmediatez que nos rodea, especialmente con la expansión de las redes sociales.

Quién fue Hermann Hesse

Un texto de Stanley Archer publicado en el sitio Ebsco detalla que Hesse fue un poeta y novelista germano-suizo conocido por su profunda exploración en su obra literaria de la identidad individual y el autodescubrimiento.

Nacido en 1877 en Alemania, tuvo una infancia turbulenta marcada por conflictos familiares y luchas personales.

Luego, en sus novelas, creó protagonistas que emprenden viajes introspectivos, enfrentan los desafíos que plantean las normas sociales y los deseos personales, y atraviesan las complejidades de la experiencia humana.