Marta Sánchez volvió a hablar del lifting y de los comentarios que recibe por su aspecto físico a los 60 años. La cantante española aseguró que no pasó por esa cirugía estética y explicó qué hace para sostener su imagen sin apoyarse, por ahora, en esa intervención.

La frase apareció durante una entrevista en El Hormiguero, donde conversó con Pablo Motos sobre edad, cuidado personal y tratamientos. Allí bromeó con que su facialista, Maribel Yébenes, no le permite hacerse un lifting.

Marta Sánchez y los secretos para evitar el lifting: "Hago Ballet Fit, fuerza, cardio y masajes de remodelación corporal que duelen mucho"

Marta Sánchez fue directa al responder a quienes atribuyen su aspecto a un lifting. En la entrevista dijo que estaba contenta de cumplir 60 años como los estaba cumpliendo y remarcó que no se hizo esa cirugía.

La cantante usó el tema con humor. Contó que, por ahora, Maribel Yébenes, su facialista, “no le deja” pasar por un lifting, aunque también aclaró que no descarta hacerlo algún día.

Ese matiz es importante: no se presentó como una crítica a la cirugía estética, sino como una decisión personal dentro de una rutina de cuidado mucho más amplia.

Marta Sánchez y los secretos para evitar el lifting: "Hago Ballet Fit, fuerza, cardio y masajes de remodelación corporal que duelen mucho".

La clave, según su propio relato, está en todo lo que hace antes de llegar a esa opción. Sánchez habla de ejercicio, tratamientos de belleza, descanso, alimentación y una agenda en la que el entrenamiento ocupa un lugar fijo.

También dejó claro que mantenerse así no es fruto de una sola cosa. A los 60 años, su imagen responde a varias prácticas sostenidas, no a un único recurso estético.

Ballet Fit, fuerza y cardio: la rutina que sostiene antes del lifting

Uno de los pilares que mencionó Marta Sánchez es el Ballet Fit, una disciplina creada por Gloria Morales que mezcla danza clásica, tonificación, movilidad, equilibrio y trabajo cardiovascular.

La cantante contó que lo practica en Madrid y en Las Palmas. En sus clases aparecen movimientos inspirados en pliés, relevés y secuencias coreografiadas.

Ese tipo de entrenamiento trabaja postura, coordinación, control corporal y resistencia. No apunta solo a “verse bien”, sino también a moverse mejor y sostener tono muscular.

Ballet Fit, fuerza y cardio: la rutina que sostiene antes del lifting.

Sánchez también suma entrenamiento de fuerza. Ese dato no es menor en una rutina pensada para llegar bien a los 60, porque el trabajo muscular suele ser clave para mantener firmeza, movilidad y autonomía.

A eso le agrega cardio. La combinación le permite no depender de una sola disciplina y repartir el esfuerzo entre resistencia, fuerza, movilidad y control del cuerpo.

Ella misma lo resumió como una mezcla de “disciplinas varias”. No habló de un método milagroso, sino de una rutina exigente y repetida en el tiempo.

Los tratamientos que Marta Sánchez hace en lugar de apoyarse solo en un lifting

Además del ejercicio, Marta Sánchez habló de los tratamientos corporales que realiza en el centro de Maribel Yébenes. Según contó, algunos le resultan incómodos y hasta dolorosos. Uno de los que mencionó fue la remodelación corporal con maderoterapia y trabajo manual. No lo describió como un masaje drenante, sino como un tratamiento remodelador.

El procedimiento, según explicó, se hace a cuatro manos: dos profesionales trabajan al mismo tiempo, una de cada lado del cuerpo, con movimientos coordinados.

Sánchez dijo que “duele mucho”, aunque con el tiempo el cuerpo se acostumbra. También bromeó con la idea de que, si un tratamiento no duele, siente que no hace efecto. Esa percepción no debe tomarse como una regla médica, pero sí muestra cómo la cantante asocia el cuidado estético con esfuerzo, constancia y tolerancia a tratamientos intensos.