La escalada de los precios internacionales de los granos en el mercado de Chicago tuvo su correlato en la plaza local, aunque de manera más moderada, como suele ocurrir. No obstante, esta mejora en los valores, motorizó las ventas de los productores, que en este semana, crecieron un 40%.

Según un informe de la analista de granos de la consultora Gestor Max, Luciana Bilbao, mientras que hasta el viernes en Chicago se registraron alzas del 9% en trigo, 5,5% en maíz y 2,6% en soja hasta la jornada de ayer, la soja disponible pasó en Rosario de $520.000 a $540.000, el maíz de US$ 178 a US$ 180 y el trigo de US$ 225 a US$ 230.

Teniendo en cuenta estas mejoras y la disponibilidad de mercadería - sobre todo de maíz por el avance de la cosecha tardía tras semanas de demoras por el clima -, Bilbao apuntó que entre este lunes y el jueves, se negociaron 4,30 millones de toneladas entre los tres cultivos, “un 40% más que en igual período de la semana anterior”.

Asimismo, la especialista detalló que el trigo fue el cultivo que más reaccionó a estas mejoras: pasó de 386.000 la semana pasada a 869.000 toneladas comercializadas en la actual, lo que implica un salto del 125%, mientras que el maíz creció 54% hasta 2,47 millones de toneladas.

Por su parte, “la soja fue la excepción, con una caída cercana al 10% en el volumen negociado”, sostuvo Bilbao.

Precios disponibles.

En cuanto al grano amarrillo, esta abundancia de oferta y una demanda sostenida, ayudó que la anotación de exportaciones acumularan 6,51 millones de toneladas para agosto y 3,51 millones para septiembre mientras que la nueva campaña 2026/27 “ya registra compromisos aun antes del inicio generalizado de la siembra. La demanda ayudó a sostener las referencias diferidas por encima de los US$ 200 la tonelada”, dijo la analista.

Por el lado del trigo, si bien tuvo una mejora de US$ 5, “el cambio más relevante estuvo en la curva hacia adelante: al comenzar la semana la nueva cosecha mostraba poca capacidad para atraer oferta, pero hacia miércoles y jueves comenzaron a aparecer mejoras de US$5–10 la tonelada y mayor actividad sobre noviembre-enero”.

“En otras palabras, Rosario empezó a capturar parte de la suba internacional, pero el impacto fue más evidente en las posiciones futuras que en el disponible. Esto abre una mejor ventana de precios para analizar coberturas de trigo 2026/27, aunque la magnitud del movimiento sigue dependiendo fuertemente de lo que ocurra en el Mar Negro”, concluyó Bilbao.

Si se toma en cuenta la cantidad de granos todavía en manos de los productores y las subas que se registraron en las últimos días, se puede apreciar una mejora considerable en el valor de cosecha.

Según el gerente de research en MaxAgro y profesor de la Universidad Austral, Dante Romano, la mejora de los precios en el ámbito local significa unos US$ 470,7 millones más.

Para el cálculo, Romano situó la cantidad de soja que no fue comercializada en 24,6 millones de toneladas, que con una mejora de US$ 7,5 en su precio, implica una valorización adicional de US$ 184,5 millones.

En maíz, con 25,6 millones de toneladas todavía sin vender, la mejora llega a US$ 230,4 millones, mientras que en trigo es de US$ 55,8 millones.

¿Qué hacer con estos precios?

Para el director de la consultora Nóvitas, Enrique Erize, los precios locales todavía “pueden mejorar más”, lo cual es una especulación con fundamento, pero también estos valores pueden asegurar “pisos de precios para la nueva campaña, que hace tres meses eran imposibles de alcanzar”.

Precios a cosecha.

“Por ejemplo, una soja noviembre de US$ 350 de piso, cuando hace tres meses la gente no sabía si vender a US$ 320 o US$ 330, o hacer soja para el año que viene con un piso de US$ 330 o US$ 340 dólares, los cuales son precios que permiten capturar rentabilidad”, planteó Erize, que agregó: “con el maíz lo mismo, se puede hacer un puts o puts sintético que permiten asegurar un piso del maíz de US$ 220 para abril, que son precios muy elevados”.

Para trigo, también “se pueden hacer pisos de trigo más que atractivos ,que hace tres meses parecían inalcanzables. El problema del cereal es que debiera estar más arriba de lo que está: el precio FOB índice que pone la Secretaría de Agricultura es inexplicable, está US$ 100 dólares debajo del Golfo.Pero hoy el productor mismo le va a poner un techo al trigo, porque si mañana salen los exportadores a pagar US$ 240, lo van a tapar de mercadería”.

Para el director de RIA Consultores, Javier Preciado Patiño, “hoy hay unos precios a cosecha más que interesantes respecto a los de hace uno o dos años atrás. El punto central es que esto, en cualquier momento, se da vuelta, porque no es que hay problema de producción global haciendo caer la oferta, sino que es geopolítico y logístico por la guerra en el Mar Negro, como en el caso del trigo”.

“Lo que debería hacer el productor es tomar posición, porque hoy hay una ventana para aprovechar, y ojo que hoy está todo en valores fabulosos, pero si mañana se termina la guerra, el trigo y el maíz se vienen a pique”, concluyó.