Por primera vez, una luz de esperanza encendida en los barrios populares de La Matanza acaba de hacer pie dentro de los muros de una cárcel en González Catán. El 13 de agosto, la red de asistencia social y educativa Hogar de Cristo inauguró el centro de día Papa Francisco en la Unidad 43 del Servicio Penitenciario Bonaerense.

La iniciativa, llevada adelante por curas católicos identificados con el mandato de Jorge Bergoglio, ofrece a los internos una rendija para procurarse una nueva oportunidad, de cara al momento señalado para recuperar la libertad y reinsertarse en la sociedad.

Si bien este espacio de contención procura la recuperación de personas sometidas por el flagelo de las adicciones, el proyecto va más allá y apunta a complementar ese posible paso adelante con talleres de capacitación y formación en artes y oficios, herramientas esenciales para poder entrever un proyecto de vida más edificante.

La inauguración del centro de día Papa Francisco congregó a sacerdotes, autoridades, docentes, profesionales, funcionarios e internos. Foto de www.lavozdesanjose.com.ar

“Es la misma estructura de lo que el padre Tano viene haciendo en las barriadas de la zona Oeste, una experiencia muy importante y ya consolidada. En la cárcel será un gran reto para él y para las personas que van a acompañar a estos jóvenes”, pondera Víctor Hugo Centeno, capellán de la Pastoral Carcelaria de la Unidad 43.

Centeno resalta enfáticamente la idea de replicar en el penal de la labor misionera de Nicolás “Tano” Angelotti, al frente de la parroquia San José, una referencia muy apreciada por la multitud de vecinos que residen en torno al templo ubicado entre Isidro Casanova y Villegas, a cuatro cuadras de la avenida Crovara.

El sacerdote Nicolás "Tano" Angelotti, al frente de los hogares de Cristo Papa Francisco, en La Matanza. Foto de www.lavozdesanjose.com.ar

Además de ellos, del acto formal organizado para la presentación del nuevo salón con fines solidarios participaron el ministro de Justicia bonaerense Juan Martín Mena, el abogado y diputado provincial Facundo Tignanelli (“ya están llamando desde otros puntos del país para ver cómo aplican un proyecto similar en otras penitenciarías”, destacó), los obispos Jorge Torres Carbonell y Eduardo García, docentes, profesionales, el director del penal, Federico Rojas, y otras autoridades penitenciarias.

La experiencia a desarrollar desde el ámbito estatal es inédita, ya que, hasta ahora, el trabajo para atenuar el impacto destructivo del consumo de drogas dentro de las cárceles solo era intentado en los pabellones evangelistas. En ese sentido, Mena subrayó: “desde el Estado seguimos impulsando políticas de inclusión, integración, educación, trabajo y acompañamiento para transformar realidades, otorgar oportunidades a quienes más lo necesitan y alcanzar una provincia más segura, más humana, justa e igualitaria”.

Por su parte, Centeno admite el fuerte impacto que causaron las palabras pronunciadas por el arzobispo de Buenos Aires y encargado de la Pastoral Carcelaria a nivel internacional, durante el retiro espiritual realizado en febrero en Córdoba. “Jorge García Cuerva habló de las tres ‘c’ (calle, cárcel y cementerio), en referencia al recorrido de muchos jóvenes que no encuentran otra forma de satisfacer su necesidad de ser felices. Para ellos, la droga es una alternativa de felicidad inmediata”, lamenta.

El acto de apertura del centro de día Papa Francisco contó con la presencia de jefes del Servicio Pentenciario Bonaerense, entre ellos el director de la Unidad 43 de González Catán, Federico Rojas. Foto de www.lavozdesanjose.com.ar

Sin embargo, el sacerdote nacido en Catamarca en 1978 y criado en Jujuy antes de recalar en territorio matancero no duda en dejar un mensaje optimista: “con el debido acompañamiento, estos centros pueden ser un lugar de resurrección y reflexión. Se puede llegar a las personas a través del Evangelio y el trato humano. Cuidar del enfermo es un acto de misericordia”.

La iniciativa también fue apoyada a través de un comunicado conjunto firmado por los obispados de Laferrere y San Justo, que vislumbran “un camino de recuperación espiritual que genere condiciones reales de reinserción social”. Mientras tanto, un creciente número de personas privadas de la libertad -decidido a desafiar las limitaciones impuestas por el encierro- ya cruzó las puertas abiertas del centro de día, en busca de una forma viable para tratar de salir adelante.

En el centro de la imagen, Juan Martín Mena, ministro de Justicia de la Provincia de Buenos Aires. Foto de www.lavozdesanjose.com.ar