Como tantos otros cubanos que migraron escapando de la realidad de la isla caribeña, Norma, una mujer oriunda de la ciudad de Holguín, se fue en el año 2000 a Alemania y ahora se siente parte de ese país. Allí logró asentarse y vivir con buena calidad de vida trabajando en el rubro de limpieza.

La mujer es técnica media en contabilidad, pero dijo que no puede ejercer allí por no haber podido estudiar bien el idioma para poder trabajar en una oficina. Y, si bien no tiene tanto contacto diario con gente local, aseguró que igualmente se necesita un nivel básico de idioma para entender dónde y cuándo se puede entrar y cuándo no.

Su historia en Europa se remonta a principio de este siglo, cuando con su marido y sus hijas pequeñas se fueron a Alemania en búsqueda de un futuro mejor. Desde que llegó, con un nivel básico de alemán, se pudo asentar en la limpieza, donde ahora es jefa de sector en la empresa en la que trabaja.

Cuánto cobran las empleadas domésticas en Alemania: la historia de una migrante cubana. Foto: iStock.

Dijo que no tuvo mucho tiempo para ir a una escuela a aprender el idioma, justamente, porque sus hijas eran chicas y no podía dejarlas tanto tiempo. La mujer aseguró que para poder ganar más y estar más tranquilos en Alemania, es necesario aprender el idioma antes de ir.

En un reportaje con el creador de contenidos Quique Vásquez en su canal de YouTube "Historias de Migrantes", Norma dijo que "si trabajás duro se puede vivir bien, no hay problema". En el video, además, se entrevista a otros latinos que viven en el país teutón y el mismo cuenta con casi dos millones de vistas.

"A Cuba no regreso: la cruda reflexión de una migrante latina en Alemania

La mujer dijo que más allá de que le fue difícil estudiar el idioma, por suerte ella se pudo adaptar bien, y ahora tiene un presente muy bueno, con cauto, seguro médico, y un alquiler barato de una casa grande. Gana 13,5 euros por hora en su compañía, pero dijo que hay ya empresas que pagan entre 14 o más.

Trabaja ocho horas más el "nebenjob" (una palabra alemana que significa trabajo extra o de medio tiempo, que no le cobran impuestos), por lo que en total son 10 horas diarias. "Se puede vivir bien", reiteró. Según contó, en esos oficios también debés tener un mínimo del idioma, porque "debés saber dónde se puede entrar y dónde no".

Además, detalló sobre el tema de la paga que, al estar casada, trabaja por un número distinto a si es soltera. "Cobro 2.000 euros al mes y plus nebenjob extra, que son 500 más", aseguró. Sobre su alquiler, dijo que si bien la renta está cara en general, ella tuvo suerte porque está hace más de 20 años en la misma casa, con casi la misma cuota desde cuando entró: 765 euros. Detaló que es una vivienda grande con tres habitaciones.

"Yo ya soy casi alemana, no veo nada difícil aquí", definió, al tiempo que dijo que su vida se organizó bien y que a Cuba no regresa: "Está en el piso". Norma es la jefa del team de limpieza y siempre que busco empleados prioriza a los latinos para trabajar. "A muchos cubanos o peruanos también le he dado trabajo", detalló.

Luego invitó a sus compatriotas a que estudien alemán y se atrevan a ir para ahí, ya que los locales son gente muy amable y cordial con el migrante. "Les gusta saber de la vida de los países latinos y les gusta mucho la salsa también", bromeó.

Su historia es una de las muchas que "salieron bien" a quien se atreve a ir sin nada a progresar a un país de cultura tan distinta, pero dejó una advertencia sobre estudiar el idioma. Además, alentó sobre todo a médicos y enfermeros, a quienes les indicó que allí pagan muchísimo más la hora: entre 8 y 10 euros.