La costumbre se remonta al siglo XVI.

Los antiguos comerciantes de especias viajaban tanto por el mundo que olvidaban formar una familia. Muchos de ellos llegaban solteros a la edad adulta.

Y por eso, al llegar a los 25 años y seguir solteros, los daneses reciben un baño de canela que honra de forma jocosa a esos viejos mercaderes.

Cómo se celebra el ritual

Los amigos sorprenden al cumpleañero en la vía pública. A veces lo mojan con agua primero para que el polvo se pegue mejor a la piel y la ropa.

Y le arrojan grandes cantidades de canela de pies a cabeza.

Si la persona llega a los 30 años y sigue sin casarse, el festejo cambia de ingrediente.La canela se reemplaza por kilos de pimienta negra.

Una danesa de 25 años espolvoreada con canela (Pinterest).

Esta etapa más madura se conecta con la palabra histórica pebersvend (solterón o vendedor de pimienta).

GML