Dormir bien depende de mucho más que la cantidad de horas de descanso. Las rutinas, el estrés diario, la alimentación y los hábitos antes de acostarse influyen de manera decisiva en la calidad del sueño, según sostiene el médico español Eduard Estivill, uno de los especialistas más conocidos en este campo.

Durante una entrevista en la radio catalana RAC1, el pediatra y experto en medicina del sueño respondió preguntas sobre distintos trastornos y aprovechó para volver sobre una de las mayores polémicas que rodean a su método para ayudar a dormir a los bebés.

El profesional defendió que sus recomendaciones no son opiniones personales, sino la aplicación de conocimientos científicos desarrollados durante décadas de investigación.

La polémica por dejar llorar a los bebés

Consultado sobre las críticas que recibe desde hace años por recomendar determinadas estrategias para enseñar a dormir a los niños, Estivill fue categórico.

"No me lo he inventado yo, no soy ningún gurú. Sólo he explicado lo que la ciencia ha demostrado", afirmó al referirse a las llamadas técnicas de extinción, utilizadas para abordar algunos problemas de sueño en la infancia.

El médico recordó que participó en investigaciones junto al reconocido especialista estadounidense Richard Ferber, considerado uno de los referentes mundiales en medicina del sueño pediátrica. Según explicó, a partir de esos trabajos se elaboró un conjunto de pautas destinadas a ayudar a los niños con dificultades para dormir.

Eduard Estivill, médico del sueño, sobre dejar llorar a los niños de noche: "Uno de los factores más importantes para dormir bien es lo que ocurre durante el día", afirma. Foto: IA

Para Estivill, la controversia surgió mucho tiempo después, impulsada principalmente por el debate en redes sociales y no por cuestionamientos provenientes de la comunidad científica.

Durante la entrevista también insistió en que uno de los factores más importantes para dormir bien es lo que ocurre durante el día. El estrés laboral, las preocupaciones personales y la dificultad para desconectarse antes de acostarse condicionan directamente la calidad del descanso nocturno.

Mitos, hábitos y otros trastornos del sueño

Otro de los temas abordados fueron los eclipses solares y la creencia de que estos fenómenos pueden alterar el sueño. Estivill descartó que exista evidencia científica que respalde esa teoría. "No hay ningún trabajo científico que afirme que un eclipse pueda alterar el sueño", explicó.

Sin embargo, aclaró que sí podría haber efectos indirectos derivados de cambios en las rutinas, modificaciones de horarios o actividades excepcionales vinculadas al evento astronómico. El especialista también habló sobre la parálisis del sueño, un episodio que puede resultar muy angustiante para quienes lo experimentan. Según describió, ocurre cuando el cerebro recupera la conciencia antes de que el cuerpo salga completamente del estado de relajación propio del sueño REM.

Aunque la sensación de no poder moverse genera temor, aseguró que se trata de un fenómeno benigno que suele aparecer con mayor frecuencia cuando las personas acumulan déficit de sueño. Respecto al uso de tapones para dormir, señaló que pueden ser útiles para bloquear los ruidos ambientales sin impedir percibir sonidos importantes, como el llanto de un hijo.

Eduard Estivill, médico del sueño, sobre el uso de tapones para dormir: "Pueden ser útiles para bloquear los ruidos ambientales sin impedir percibir sonidos importantes". Foto: IA

También recomendó evitar las cenas abundantes y recuperar una pauta clásica de alimentación: desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un pobre, ya que una digestión pesada puede perjudicar el descanso.

Finalmente, se refirió a quienes necesitan programar varias alarmas para levantarse. En su opinión, ese hábito suele indicar que la persona no está durmiendo las horas suficientes. "Si necesitás varias alarmas, probablemente debas acostarte antes", resumió.

Para Estivill, el sueño funciona como un auténtico "taller de reparación" del organismo. Por eso sostiene que respetar las horas de descanso recomendadas para cada edad continúa siendo una de las herramientas más importantes para cuidar la salud física y mental.