El mercado internacional de granos atraviesa un momento de firmeza, con el trigo como protagonista. El cereal alcanzó su mayor cotización desde 2024, llegó a subir US$ 13,70 por tonelada y supera los 268 dólares por tonelada, mientras que el maíz se ubicó en torno a los 202 dólares por tonelada, su precio más alto de los últimos 20 meses y la soja volvió a superar los US$ 460 por tonelada.

El movimiento responde a una combinación de factores geopolíticos y productivos, aunque el conflicto entre Rusia y Ucrania aparece como el principal impulsor de la reciente suba del trigo.

Desde la corredora Zeni señalaron que el mercado amplió la “prima geopolítica” luego de las declaraciones del presidente ruso, Vladimir Putin, quien anticipó una intensificación de los ataques contra Ucrania. La situación afecta especialmente al comercio agrícola: cerca de 70 barcos aguardan en las inmediaciones del Canal de Sulina, sobre el Danubio, para acceder a los puertos ucranianos y cargar mercadería.

Los ataques rusos sobre puertos y embarcaciones complicaron las principales vías de salida de Ucrania, que concentra cerca del 90% de sus exportaciones agrícolas a través de los puertos del Mar Negro. Las alternativas por el Danubio tienen una capacidad mucho menor y, además, la sequía dificulta actualmente la navegación.

Para Sebastián Gavaldá, analista de granos de Globaltecnos, esta situación explica buena parte de la firmeza actual. “No es un problema de stocks, es un problema de flujo”, resumió. Según su análisis, el ritmo de exportaciones de Rusia y Ucrania se encuentra actualmente entre el 10% y el 15% de un año normal.

La relevancia de ambos países para el abastecimiento mundial amplifica el impacto. Entre Rusia y Ucrania representan alrededor del 30% de las exportaciones globales de trigo, mientras que Ucrania es además un actor central en el mercado de aceite de girasol y el cuarto exportador mundial de maíz, detalla Gavaldá.

Maíz y soja también encuentran respaldo

El escenario d emercado favorable se extendió al maíz, que alcanzó su mayor precio en 20 meses. Gavaldá explicó que, además de las dificultades en la región del Mar Negro, el cereal encuentra respaldo en los mercados energéticos. La guerra en Medio Oriente mantiene elevado el precio del petróleo y favorece al etanol, generando un sostén adicional para el maíz.

En Estados Unidos también surgió una señal alcista. Relevamientos realizados por productores e instituciones del sector estarían mostrando una disponibilidad de maíz inferior a la estimada por el USDA, con una diferencia que podría rondar los 15 millones de toneladas. "El mercado comenzó a incorporar esa posibilidad y ahora espera los próximos informes oficiales para determinar si esas estimaciones se confirman", explicó el analista.

A esto se suma la situación productiva de Europa, donde una fuerte sequía habría provocado una caída de la producción de maíz. El interrogante pasa por determinar si la reducción será cercana al 6% interanual, como estima actualmente el USDA, o si finalmente será mayor.

La soja, en tanto, logró superar nuevamente los US$ 460 por tonelada, acompañando la firmeza de los aceites vegetales y el tono general de los mercados agrícolas.

Una oportunidad para cubrir precios

La recuperación de las cotizaciones genera oportunidades para los productores argentinos. Gavaldá destacó que la comercialización anticipada de trigo y maíz para la próxima campaña viene mostrando un ritmo superior al del año pasado a esta altura.

Sin embargo, todavía queda un importante volumen de soja sin precio fijado. El analista estimó que cerca del 70% de la oleaginosa permanecería sin precio, mientras que en maíz la proporción se ubicaría entre 40% y 50%.

En este contexto, la recomendación es aprovechar la ventana de precios para asegurar márgenes. “Siempre hay que aprovechar para tomar cobertura y cerrar margen”, señaló Gavaldá, tanto con mercadería disponible como con producción futura.

La principal incógnita está en cuánto tiempo podrá sostenerse la actual combinación de factores alcistas. Los datos de producción y stocks de Estados Unidos tendrán próximamente nuevas definiciones, pero la evolución de los conflictos bélicos resulta mucho más imprevisible.

Así, con el trigo en máximos desde 2024, el maíz en niveles que no alcanzaba desde hace 20 meses y la soja nuevamente por encima de los US$ 460, el mercado ofrece actualmente una oportunidad para que los productores aseguren precios y mejoren sus márgenes en un contexto internacional marcado por una elevada incertidumbre.