El maíz se convirtió en la gran estrella de la campaña de granos gruesos, con una cosecha récord que motoriza las exportaciones del sector agroindustrial.

Los números de agosto dan cuenta de esta situación: según datos oficiales, los embarques para este mes alcanzarán las 6,56 millones de toneladas, un volumen que duplica a las 3,22 millones de toneladas despachadas en julio y que supera ampliamente a las exportaciones de todo el complejo sojero.

Asimismo, para septiembre ya se anotaron 3,5 millones de toneladas para embarcar, aunque fuentes de la exportación aseguran que en total se despacharán 6 millones o más.

Hasta la fecha, las exportaciones del cereal (entre embarques realizados y programados) alcanzan las 33,8 millones de toneladas, casi 10 millones toneladas más que las de todo el complejo sojero.

Los productores pudieron avanzar con la cosecha de maíz.

“Es un boom maravilloso lo del maíz. Ya tenemos casi 34 millones de toneladas anotadas para exportar y todavía faltan cinco meses de campaña comercial. Si tomamos en cuenta lo anotado desde marzo hasta esta fecha, ya está muy por encima del mejor año”, remarcó el director de RIA Consultores, Javier Preciado Patiño.

Este “boom” puede graficarse en el aluvión de camiones que llegan a los puertos del Gran Rosario, mayoritariamente cargados con maíz. Según la empresa Agroentregas, hoy se contabilizaron 4570 camiones, de los cuales 2.337 corresponden a maíz, mientras que 1636 son de soja.

Si tomamos en cuenta los números del miércoles de la semana pasada, en total es un 26% más de camiones.

El aluvión de camiones hacia los puertos encuentra dos fundamentos bien consistentes: en primer lugar, gracias a las buenas condiciones climáticas, los productores pudieron avanzar con la cosecha.

A la fecha, ya se trilló el 81% del área total apta de las 64 millones de toneladas que se prevén obtener. Esto implica que levantaron hasta el momento 52,5 millones de toneladas de maíz.

Esta mayor disponibilidad, junto a la suba de precios traccionados por los aumentos internacionales, impulsa la venta de granos por parte de los productores, que siguen optando por el maíz como su opción preferida para obtener liquidez, dejando a la soja como reserva de valor.

Comercialización de granos durante agosto.

La analista de granos de AZ-Group, Lorena D’Angelo, repasó que “a principios de agosto, se venían operando entre 400.000 y 500.000 toneladas de granos por día. Más recientemente hubo días de 1,1 millones de toneladas, para luego bajar, pero con un promedio de 800.000 toneladas sumando todos los productos, aunque quedando por encima de los valores de principios de mes”.

Y este sentido, fue el maíz el que dio la nota, ya que, de acuerdo a D’angelo, en la última semana se reportaron negocios totales por 1,5 millones toneladas, entre a precio hecho y a fijar, frente a 430.000 de la semana anterior, aunque este volumen incluye ventas de maíz de la próxima campaña.

No solo la disponibilidad de mercadería traccionó las ventas de los productores, sino también los buenos precios: el cereal disponible se pagaba en torno a los US$ 200 la tonelada, mientras que para la entrega en diciembre se reportaron negocios por US$ 207 y US$ 210 la tonelada. Si se toma en cuenta que en julio el valor del cereal se ubicaba en US$ 180, el precio actual es más que convincente para los agricultores.

En parte, la suba se explica por la alta demanda exportadora, pero también por las subas en el mercado de Chicago. De hecho, el maíz completó la sexta rueda alcista consecutiva en la plaza de referencia y tocó el nivel de precios más alto en 20 meses, llegando a los US$ 202.

La asesora comercial, Paulina Lescano, remarcó esta situación: “estos precios traccionaron también muy bien y están generando mucha venta por parte de los productores. El maíz sigue siendo el elegido para comercializar, tanto el disponible como el de la próxima cosecha”.

Y ejemplificó: “en la semana que se vendió 1,6 millones de toneladas del cereal, en soja se vendieron 700.000 toneladas de mercadería disponible y solo 100.000 de la próxima, por lo que la soja sigue siendo el grano que los productores prefieren vender menos y esperar que siga subiendo”.