Una isla entera en la Laguna de Venecia, con un fortín construido en época napoleónica, dos embarcaderos privados y una superficie de 5.700 metros cuadrados. Se trata de Crevan, en la Laguna Norte, a pocos minutos de navegación de Burano y Torcello, que sale ahora al mercado inmobiliario privado.

Situada a unos siete kilómetros de Venecia, la isla conserva un extraordinario patrimonio natural, con praderas, árboles de gran porte, especies ornamentales y frutales que rodean el edificio principal, mientras varios senderos atraviesan la propiedad hasta llegar a los dos puntos de amarre.

Crevan cuenta además con un pequeño canal interior. Su elemento más característico es el fortín de 215 metros cuadrados, testimonio del pasado militar de este enclave de la laguna.

Tiene dos embarcaderos privados y una superficie de 5.700 metros cuadrados (Christie's).

El primer reducto fue construido en 1806, durante el dominio napoleónico, cuando la isla pasó a formar parte del sistema defensivo creado para controlar los accesos a Venecia. La fortificación fue posteriormente ampliada bajo la dominación austríaca.

En 1866, con la anexión del Véneto al Reino de Italia, Crevan pasó al Estado italiano y mantuvo su función militar hasta los años posteriores a la Primera Guerra Mundial. Solo más tarde la isla pasó a manos privadas y el fortín fue destinado a uso residencial.

Una joya refaccionada

Su configuración actual es también el resultado de una intervención de recuperación iniciada en 1996, con la restauración del edificio respetando su estructura original.

El fortín, de 215 metros cuadrados, fue construido en 1806 (Christie's).

El fortín alberga hoy cuatro estancias principales y dos baños y dispone de agua corriente, electricidad, calefacción y climatización. En la isla existen asimismo varios volúmenes auxiliares, entre ellos un alojamiento para el cuidador. La normativa urbanística permite agrupar estos espacios, ofreciendo así la posibilidad de ampliar la superficie residencial.

El fortín alberga hoy cuatro estancias principales y dos baños y dispone de agua corriente, electricidad, calefacción y climatización (Christie's).

El nombre de la isla procede del canal de Crevan, que la bordea. Según una tradición oral local, el topónimo estaría a su vez relacionado con un fraile franciscano que habría participado en la reconstrucción del cercano convento de San Francesco del Deserto. Desde la propiedad se contemplan Burano y Torcello, en el corazón de la Laguna Norte.

La venta está gestionada por Lionard Luxury Real Estate, firma especializada en propiedades de alta gama. "En el mercado inmobiliario ultra-prime, una isla privada representa una de las formas más absolutas de propiedad. Crevan ofrece el privilegio de apartarse del mundo sin alejarse del imaginario universal de Venecia. No se adquieren únicamente una residencia y un terreno, sino espacio, privacidad y todo un paisaje que preservar", afirma Dimitri Corti, fundador y consejero delegado de la compañía.

Agencia ANSA.

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