Cargar el teléfono celular, la computadora portátil o los auriculares inalámbricos es una rutina diaria para millones de personas. Sin embargo, una vez que la batería alcanza el 100%, no todos tienen el hábito de desenchufar el cargador del tomacorriente.

Para muchos, dejar el cargador conectado parece un gesto sin consecuencias. Al fin y al cabo, los modelos modernos consumen muy poca energía cuando no están alimentando un dispositivo y cuentan con sistemas de protección para evitar sobrecargas.

Aun así, fabricantes y organismos especializados en seguridad eléctrica recomiendan desconectarlo cuando deja de utilizarse. La medida no solo apunta a reducir el consumo eléctrico innecesario, sino también a disminuir el desgaste del cargador y minimizar riesgos asociados al sobrecalentamiento o a fallas eléctricas.

Aunque el peligro es bajo cuando se utilizan cargadores originales y en buen estado, adoptar este hábito puede contribuir a mejorar la seguridad en el hogar y prolongar la vida útil de los accesorios electrónicos.

Por qué recomiendan desenchufar el cargador

Según explica el Servicio de Seguridad e Inspección de Productos de Consumo de Estados Unidos, un cargador conectado a la corriente continúa consumiendo una pequeña cantidad de electricidad. Este fenómeno, conocido como consumo en espera o consumo fantasma, puede acumularse cuando varios equipos permanecen enchufados durante todo el año.

"Es recomendable quitar los cargadores cuando no se utilizan, para que baje su temperatura por seguridad", explica el electricista Sergio Llorente en uno de sus videos en redes. El especialista llegó a la conclusión al mostrar en un video cómo un dispositivo de carga enchufado, aunque no consumía energía, mantenía su temperatura en 28°C.

Mejor, desenchufar el cargador. Foto: Shutterstock.

Estas son otras razones por las cuales es conveniente desenchufarlo:

  • Disminuye el riesgo de sobrecalentamiento y fallas. Un cargador dañado, de baja calidad o expuesto a altas temperaturas puede calentarse más de lo normal o presentar fallas eléctricas. Desenchufarlo cuando no se utiliza ayuda a reducir estos riesgos.

  • Reduce la exposición a sobretensiones. Durante tormentas o fluctuaciones de la red eléctrica, un cargador conectado puede verse afectado por picos de tensión que dañen sus componentes internos.

  • Prolonga la vida útil del accesorio. Permanecer conectado de manera permanente somete a los componentes electrónicos a una tensión constante que, con el tiempo, puede acelerar su desgaste.

  • Favorece una carga más segura. Los fabricantes recomiendan utilizar siempre cargadores originales o certificados y desconectarlos tanto del dispositivo como del tomacorriente una vez finalizada la carga.

Se recomienda el hábito de desenchufar el cargador.

Los teléfonos y otros dispositivos actuales incorporan sistemas electrónicos que regulan o interrumpen la carga cuando la batería alcanza su nivel máximo, por lo que el riesgo de "sobrecargar" la batería es muy bajo. Sin embargo, eso no significa que el cargador deba permanecer enchufado indefinidamente, especialmente si se trata de un accesorio antiguo, dañado o de procedencia desconocida.

También recomiendan evitar cargar dispositivos sobre camas, sillones o debajo de almohadas, ya que estos materiales dificultan la disipación del calor.

Desenchufar el cargador cuando termina la carga no es una obligación para evitar una sobrecarga de la batería, pero sí es una medida sencilla para reducir el consumo en espera y evitar que un accesorio innecesariamente conectado quede expuesto a fallas o sobrecalentamiento.